Además, apuntaron que todos los acuerdos fueron alcanzados mediante participación ciudadana, por lo que su intervención constituye una “falta de respeto para organizaciones, personas y empresas que han contribuido en estos procesos democráticos”. Cerraron haciendo un llamado al Presidente José Antonio Kast para “transparentar los procesos y abrir el dialogo con la sociedad civil y las científicas, reafirmando la necesidad de contar con estos instrumentos que nos permitan sobrellevar la grave crisis climática”. Entre los firmantes se encuentran Oceana Chile, Greenpeace Chile, SCAC Magallanes, Chile Ambiental, CODEPU Bío Bío, entre varias otras.
Las medidas Los decretos retirados fueron firmados entre 2023 y 2026. Se incluyen normas de calidad ambiental, regulaciones de emisión para industrias e instrumentos de adaptación al cambio climático. Además, reglamentos para la implementación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP).
También se encuentra en velo la protección al pingüino de Humboldt, por su declaración como monumento natural. A lo anterior se le suma el riesgo al plan de recuperación de la ranita de Darwin. Desde el Gobierno le han bajado el perfil a la situación.
El ministro Segpres, José García Ruminot, señaló que “no hay que ver en esto ni una actitud de enemistad ni tampoco una actitud de querer cambiarlo todo”. En paralelo, recordó que es normal que administraciones entrantes revisen decretos al asumir. Desde el Ministerio de Medioambiente sostuvieron que la medida busca asegurar “los estándares técnicos y normativos vigentes”.
Asimismo, la revisión va en línea con el plan de auditoria interna del Gobierno, “el que exige una revisión minuciosa y exhaustiva de todos los decretos y reglamentos pendientes”. También, se aseguró que el último día de la pasada administración se ingresaron 13 decretos medioambientales. “Mantendremos informados a los actores relevantes y a la ciudadanía sobre los avances de este proceso”, cerraron.