Ambos directores coincidieron en que la investigación permitió desarticular una operación que utilizaba una empresa fachada para ingresar al país grandes volúmenes de mercancías falsificadas destinadas a su comercialización en el mercado nacional. Condena por contrabando y delitos asociados El caso concluyó mediante un procedimiento abreviado ante el Noveno Juzgado de Garantía de Santiago, instancia en la que ambos imputados fueron condenados como autores de los delitos de contrabando, receptación aduanera e infracciones a las leyes de Propiedad Intelectual e Industrial. La sentencia estableció para cada uno 5 años de presidio menor en su grado máximo y el pago de una multa de $200 millones, además de las sanciones accesorias correspondientes.