Con una infraestructura digital consolidada y una ciudadanía altamente conectada, el Barómetro Digital de Chile evidencia que, como señala Christiny, “el desafío de la próxima etapa no será solo ampliar el acceso a la tecnología, sino desarrollar las competencias necesarias para utilizarla de manera crítica, segura y productiva, especialmente frente al avance de herramientas basadas en inteligencia artificial. Y como la tecnología avanza muy rápido, debemos ser ágiles en la incorporación y desarrollo de habilidades y conocimiento en las personas”.