Han pasado diez años desde que el Hospital Regional Hospital Regional Franco Ravera Zunino concretó uno de los procesos logísticos y sanitarios más significativos de la historia reciente de la Región de O’Higgins: su traslado desde el antiguo recinto ubicado en el centro de Rancagua al moderno edificio que hoy se levanta en el inicio de la Alameda, consolidándose como el principal centro asistencial de alta complejidad de la región. La mudanza, iniciada a fines de abril de 2016, implicó trasladar camas, equipamiento médico y personal clínico y abrir una nueva etapa para la red pública de salud regional. Fue un cambio que elevó los estándares de infraestructura, tecnología y capacidad resolutiva, permitiendo mejorar la atención de miles de usuarios provenientes de las 33 comunas de O’Higgins.

Con más de 500 camas, nuevos pabellones quirúrgicos, unidades críticas altamente equipadas y mejores condiciones para pacientes y funcionarios, el nuevo Hospital Regional rápidamente se convirtió en símbolo de modernización para la salud pública. Atrás quedaba el antiguo recinto hospitalario, un lugar cargado de historia y memoria colectiva, pero que ya no respondía a las crecientes necesidades sanitarias de la población. UNA DÉCADA DE CRECIMIENTO Y GRANDES DESAFÍOS Durante esta década, el Hospital Regional Hospital Regional Franco Ravera Zunino ha debido enfrentar enormes desafíos.

Uno de los más complejos fue la pandemia por Covid-19, periodo en el que puso a prueba toda su capacidad humana y técnica, convirtiéndose en el principal bastión sanitario de la región. La respuesta del establecimiento permitió fortalecer áreas críticas y consolidar equipos clínicos que hoy siguen siendo fundamentales para la atención especializada. Asimismo, en estos años el recinto ha avanzado en la incorporación de nuevas especialidades, equipamiento médico de alta complejidad y procesos orientados a mejorar la experiencia usuaria, reafirmando su rol como hospital de referencia regional.

Recordar esta década es también reconocer el trabajo de cientos de funcionarios que fueron parte del histórico traslado y de quienes diariamente sostienen el funcionamiento del principal centro asistencial de O’Higgins. Médicos, enfermeras, técnicos, auxiliares y administrativos han sido protagonistas silenciosos de una transformación que impactó directamente en la calidad de vida de miles de familias. CRISIS FINANCIERA Pero esta conmemoración también está marcada por la preocupación.

El décimo aniversario encuentra al Hospital Regional Hospital Regional Franco Ravera Zunino enfrentando un complejo escenario financiero que mantiene en alerta a los gremios del establecimiento. La deuda acumulada del recinto superaría los 31 mil millones de pesos, situación que ha generado inquietud entre los funcionarios por las eventuales repercusiones en la compra de insumos, abastecimiento de medicamentos y continuidad de prestaciones. Desde las organizaciones gremiales advierten que esta situación refleja problemas estructurales de gestión que, de no ser abordados con urgencia, podrían comprometer seriamente el funcionamiento del principal centro asistencial de la región.

Así, los avances en infraestructura y capacidad asistencial contrastan hoy con un escenario administrativo y financiero que amenaza con empañar parte del camino recorrido. LA MEMORIA VIVA DEL ANTIGUO HOSPITAL La mirada hacia estos diez años inevitablemente trae también el recuerdo del antiguo Hospital Regional de Rancagua, ese recinto donde miles de familias vivieron algunos de los momentos más intensos de sus vidas: nacimientos, despedidas, recuperaciones y pérdidas. En sus pasillos quedaron historias marcadas por la esperanza y el dolor, recuerdos imborrables para generaciones de rancagüinos.

El antiguo edificio que atendió por más de seis décadas a pacientes de O’Higgins y de regiones cercanas, quedó vacío tras el traslado, cerrando una etapa profundamente significativa para la comunidad. Sus salas dejaron atrás el bullicio cotidiano de médicos, funcionarios, pacientes y familiares, dando paso al silencio de una infraestructura que fue testigo de innumerables historias humanas. Para muchos, aquel cambio significó progreso, pero también nostalgia para un edificio que dio un giro en 360° y que hoy alberga la sede de la Universidad de O’Higgins.

A diez años de aquel histórico traslado, el Hospital Regional Hospital Regional Franco Ravera Zunino continúa siendo una pieza clave para la salud pública de O’Higgins. Su inauguración representó la esperanza de una atención más moderna, digna y resolutiva para miles de usuarios. Hoy, esa esperanza sigue vigente, aunque enfrenta el desafío urgente de fortalecer la gestión financiera y administrativa para sostener los avances logrados.

Porque a una década de su traslado, el principal hospital de la región no solo conmemora su modernización; también enfrenta la necesidad de resolver las dificultades que hoy ponen a prueba su estabilidad y el futuro de la salud pública regional que hoy enfrenta su hora más compleja.