En tanto, el director regional (s) del Serviu, Omar González, enfatizó el estándar técnico de las obras, destacando que no se trata de intervenciones superficiales. “Esto no es un bacheo, sino un cambio estructural completo. Se hormigonó toda la calzada y se incorporaron obras complementarias como sumideros de aguas lluvias”, indicó.
Asimismo, precisó que el material utilizado permitirá una durabilidad superior a los 20 años. El proyecto, iniciado en enero de este año, contempla su finalización en marzo de 2027. Entre las próximas intervenciones se consideran tramos en calles como Chiloé, Bellavista y sectores del eje norte de la ciudad, con el objetivo de mejorar de forma progresiva la infraestructura vial de Punta Arenas.