Tiene solo 4 puntos y apenas 4 goles en 9 partidos. D. Concepción está último en la tabla de Primera División y los números se ajustan a la realidad.

El director deportivo del club, Aiderson Abreu, también ha sido sindicado como uno de los responsables, por el armado de este plantel que aún no ha dado la talla, y salió al paso para analizar este duro presente. Abreu aseguró que “quedan 21 partidos, hay un buen margen de puntos por jugar y tenemos un plantel amplio, con jugadores de recorrido. No hemos encontrado la dinámica colectiva, pero somos optimistas de poder sacarlo adelante.

Hay partidos con el cambio de técnico donde se han visto cosas interesantes, como contra Huachipato o Colo Colo, pero claro, contra La Calera sí lo tomamos como un desliz frente a un rival directo”. ¿Falta un contención neto? Sin Rodríguez, parecen quedar sin alternativa.

“Cuando armamos el plantel siempre pensamos en volantes de características mixtas y tenemos muchos, con Manzo y el Chino Martínez en recuperación, y planteamos también un pivote. Es la zona del campo que más poblada tenemos”. Defensivamente, ha habido notorias falencias por las bandas.

Al respecto, indicó que “en los laterales siempre planteamos que el minutaje de juveniles fuera por ahí. Además, Véjar puede cubrir ambas bandas y Misael Dávila también podía ocupar esa posición”. Arriba hay poca experiencia en Primera y el gol no llega.

Abreu precisó que “en ofensiva, vimos capacidades. Ethan (Espinoza) ya tenía calidad para dar un salto a Primera, lo mismo que Aldrix Jara, que había destacado el segundo semestre. Son las opciones que uno estudia y ahí vimos más capacidades que riesgos”.

Henríquez y Valencia son los llamados a cargar este equipo y, sobre todo este último, han sido los más cuestionados por el hincha. “Más que yo sentirlos al debe, sé que ellos también así lo sienten. Jorge ha tenido poca participación, no jugó las tres primeras fechas y tuvo un arranque difícil y sabe la responsabilidad que tienen.

Tú los ves y están asumiendo esa presión, los ves trabajar y tratando de sacar su máximo potencial. Son grandes futbolistas y a principios de año cualquiera habría dicho: los quiero en mi equipo”. ¿Preocupa que no puedan con esa presión?

El directivo sostuvo que “el que viene a este club sabe que habrá presión y hay que asumirlo como una responsabilidad y tiene que ser una fuente de inspiración. Acá se está jugando con la historia del club”. Enfado de la gente También ha sido tildado como uno de los culpables de esta mala campaña y afirma que “es parte de la responsabilidad.

Los jugadores asumen estar en un equipo grande y uno también. A mí me duele perder, me duele cuando la forma es mala y entiendo el enojo del hincha. Lo asumo como una fuente de inspiración para pensar todos los días cómo revertir esto y busco cosas diferentes cada día para hacerlo.

Respeto el enfado de la gente”. Ahora viene una serie de 4 partidos con rivales que no están tan arriba. Ahora hay que sumar sí o sí y señala que “la temporada tiene 63 puntos por jugar y hay que hacer el máximo colchón ahora para entrar a competir y puede pasar que entres en una buena dinámica y ya empiezas a pelear no solo por el descenso, que es lo que más quisiéramos.

Esto es partido a partido y debemos encontrar una buena dinámica con las piezas que hay”. ¿Será el salvavidas contratar fuerte a mediados de temporada? “Siempre hemos utilizado el mercado de invierno, para una cosa u otra.

Nos anticipamos a eso y ya veremos si hay jugadores que pedirán salir, pero es algo que ya proyectamos”. En el contexto de los 60 años, advierte que “en este momento destaco la experiencia en Uruguay, jugando después de muchos años internacionalmente. Seguimos creciendo en infraestructura, a nivel corporativo y ganando una buena reputación con las marcas después de años donde la imagen estaba mal expuesta.

Ganamos credibilidad”. Agregó que “el fútbol formativo ha logrado cosas, jugó a nivel internacional y tenemos dos llamados a microciclos en la selección Sub 16, el equipo femenino está compitiendo a buen nivel. Los resultados duelen, pero este proceso no se debe detener.

Es una carga que debemos empujar. Ha sido un trabajo arduo de tres años donde el foco no solo se pone en el resultado del fin de semana”. Es un cumpleaños extraño y reconoce que “no es el momento en el que queríamos celebrar los 60 años, nos habría gustado que fuese una fecha de regocijo y no preocupación para el hincha, pero hay que reflexionar que este es un club con altos y bajos y hoy estamos posicionados con una buena base.

Esto tienen que verlo como un buen presente de un club que puede seguir proyectándose”.