El caso provocó cuestionamientos desde Seúl. El presidente surcoreano, Lee Jae-myung, calificó el asalto israelí en aguas internacionales como “un acto inhumano que sobrepasa todos los límites”. Asimismo, planteó que Corea del Sur debería alinearse con países europeos que han señalado que detendrían al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en cumplimiento de la orden de arresto emitida por la Corte Penal Internacional.