Además de la supuesta barrera económica, la organización de Schrems ha puesto bajo la lupa la legalidad del sistema de rastreo de visitas al perfil de la plataforma. Noyb cuestiona si LinkedIn cuenta realmente con el consentimiento explícito necesario para realizar dicho seguimiento de usuarios, sugiriendo que la operativa actual podría estar operando al margen de la ley. Noyb exige que LinkedIn "responda de manera íntegra y transparente a la solicitud del usuario afectado y se enfrente a una sanción económica ejemplar para disuadir este tipo de conductas en el futuro".