La Fiscalía ha recibido más de 700 denuncias por amenazas de posibles tiroteos, tanto en colegios como en universidades, durante las últimas semanas. Un fenómeno que algunos atribuyen a lo que sería un reto viral masificado en redes sociales, que ha alterado a las comunidades estudiantiles y que ha derivado en numerosas suspensiones preventivas de clases.