“Pedro también tiene una serie de personas a su alrededor que ocupan esos lugares que le acompañan desde hace mucho tiempo. Pero yo no he querido entrar en lo personal, es algo privado que Pedro habrá reflejado hasta un punto u otro en la historia”, ha concluido. El deseo de ser cuidador Almodóvar terminó dando rienda suelta a una historia llena de matices -interpretada también por Aitana Sánchez-Gijón, Patrick Criado, Victoria Luengo o Milena Smit- en la que todo acaba por encajar en un guion redondo que una vez más habla mucho de ser cuidador, un papel en el que cada vez él mismo se ve más ubicado.
“Sí, de hecho es algo que me está brotando sin que deliberadamente yo lo esté buscando”, destaca, y sobre lo que viene reflexionando desde hace años en películas como ‘La habitación de al lado’ (2024), pero también en ‘Julieta’ (2016) y en ‘Hable con ella’ (2002). Para Almodóvar, “realmente hay un momento en que lo máximo que podemos hacer por alguien que queremos es acompañar sin pedir nada a cambio, sin ni siquiera hablar, estar simplemente”, un ejercicio generoso pero no exento de egoísmo, advierte, porque ayudar puede ser también “muy balsámico”.