Las dinámicas laborales han evolucionado, y con ellas, la naturaleza de los vínculos personales. En un contexto donde la presencialidad convive con el teletrabajo, las oficinas se han consolidado como espacios donde surgen relaciones afectivas, una realidad que hoy pone a prueba la gestión y el clima de las empresas en Chile. Según cifras de Randstad, el 42% de los trabajadores chilenos admite haber tenido un romance en el trabajo.

La distribución de estos vínculos muestra una tendencia clara: 68% ocurre entre colegas de igual jerarquía. 17% se da con personas de menor rango. 15% involucra a superiores.

Pese a que es una práctica común, existe una brecha de percepción: el 60% de los empleados siente que sus empleadores no aprueban estos vínculos, lo que genera un ambiente de discreción y tensión. Para Hernán Leal, empresario, montañista y presidente ejecutivo de FASTCO Group, las empresas no pueden ignorar este fenómeno. “Hoy es evidente que las relaciones laborales no son sólo profesionales.

Las personas comparten mucho tiempo, enfrentan desafíos juntos y eso puede generar vínculos estrechos como amistad y a veces romances. Negarlo sería poco realista. El problema no es que existan romances ni amistades cercanas, sino cómo se gestionan dentro de la organización”, dijo.

Agregó que, "cuando hay una relación entre un jefe y un subordinado, se generan conflictos de interés muy difíciles de manejar. Se puede afectar la toma de decisiones, la percepción de justicia dentro del equipo y, finalmente, el clima laboral. Eso impacta directamente en la productividad y en los resultados del negocio".

En FASTCO Group, la estrategia se basa en la claridad normativa para proteger la transparencia del negocio. Leal enfatiza que las compañías deben buscar un punto medio entre la prohibición y la indiferencia: “Nosotros entendemos que las relaciones de pareja pueden ocurrir, pero también somos firmes en que no pueden poner en riesgo la organización. Las relaciones dentro de la empresa pueden generar conflictos de interés, especialmente cuando existe jerarquía.

Por eso creemos en reglas claras que protejan la transparencia y el clima laboral”.