"Se quiso dejar de lado la subjetividad, o que cada colegio establezca una prueba, que en la práctica se daba mucho para lo que se, no se comúnmente como pituto, a la tómbola que también provoca problemas en la convivencia. Trabajemos con altura de miras esta posibilidad de hacer mejoras, pero pasar a un sistema de que cada colegio tenga su propia prueba, no parece correcto, de buenas a primeras", afirmó. Expertos opinan Sylvia Eyzaguirre, investigadora del Centro de Estudios Públicos, presidió la mesa técnica que recomendó acciones al SAE el año pasado (de la cual también formó parte la hoy ministra Pizarro), y según señaló a El Mercurio, "el algoritmo del SAE es sumamente flexible, funciona con selección o sin ella, incluso funciona cada establecimiento tiene sus propios criterios de selección.
Calcula Peajes y Combustible
Por lo tanto, no hay una justificación técnica que justifique un proceso de selección independiente". El académico Gonzalo Muñoz, de la Facultad de Educación de la U. Diego Portales e integrante de la misma instancia, dijo al citado medio que "lo más importante en cualquier discusión sobre el SAE es resguardar el derecho de niños y familias a un trato igualitario y no discriminatorio.
Ese es el principio que dio origen al sistema, pues la evidencia previa a la Ley de Inclusión mostraba prácticas masivas de selección arbitraria, sobre todo hacia estudiantes prioritarios y con necesidades educativas especiales". Por su parte, Alejandro Carrasco, decano de la Facultad de Educación de la U. Católica, manifiesta que "el gobierno anterior no pudo avanzar en el Congreso y se realizará mejoras que el SAE requiere y que la mesa del SAE identificó.
Muchas apuntaban a otorgar mayor autonomía a los colegios con excepcionalidades, dar mayor resguardo a los proyectos educativos y ampliar los criterios de prioridad, como el rendimiento". En ese sentido, dijo que ahora se espera que el Gobierno retome esas propuestas "que tienen amplio respaldo técnico, siendo un riesgo que se exploren ideas como permitir que colegios con financiamiento público se descuelguen del SAE, pues eso lesionaría claramente la libertad de elección de las familias".