A juicio del analista, uno de los principales problemas de la ofensiva ha sido la falta de una estrategia clara. “Los objetivos nadie sabe cuáles son exactamente”, afirmó. En ese sentido, explicó que los fines declarados por Washington han ido cambiando a lo largo del conflicto.
“Han pasado de ser la eliminación de la capacidad de desarrollo nuclear de los iraníes, al cambio de régimen, al destrabamiento del Estrecho de Ormuz. En estas cuatro semanas hemos pasado por todos los objetivos posibles”, señaló. Serbin contrastó esta situación con la posición de Israel, país que —según indicó— mantiene objetivos más definidos vinculados a su seguridad y proyección regional.
Desde la perspectiva iraní, el analista sostuvo que la situación actual puede interpretarse incluso como un resultado favorable. “Para Irán, pese a todas las pérdidas y el costo, en cierto modo es una victoria la salida de Trump en las condiciones actuales”, afirmó. Finalmente, el especialista advirtió que el conflicto en Medio Oriente no se resolverá con el eventual repliegue de Estados Unidos.
“No creo que al salir Estados Unidos el conflicto se termine”, señaló. A su juicio, la confrontación entre Irán e Israel continuará y seguirá influyendo en el equilibrio de poder en la región.