“Cuando existen dificultades persistentes para leer, escribir, comprender instrucciones, concentrarse u organizar el estudio, y éstas no se explican sólo por falta de hábitos, podría ser necesario realizar una evaluación especializada. Detectar tempranamente estas dificultades permite implementar apoyos adecuados para favorecer el aprendizaje”, cierra Mabel Ortiz.