El Gobierno de Argentina formalizó este viernes la adjudicación al sector privado de dos tramos de carreteras que abarcan más de 1. 800 kilómetros en las provincias de Buenos Aires y La Pampa, como parte del plan de concesiones impulsado por el presidente Javier Milei. El ministro de Economía, Luis Caputo, informó que se firmó la resolución correspondiente a la Etapa II-A de la Red Federal de Concesiones, iniciativa que busca transferir la operación y mantenimiento de rutas nacionales a empresas privadas sin subsidios estatales.

El primer contrato fue adjudicado a un consorcio integrado por cuatro compañías argentinas y comprende 1. 325 kilómetros de carreteras en el sur de la provincia de Buenos Aires. El segundo tramo, de 546 kilómetros, quedó en manos de otra firma nacional y se extiende entre Buenos Aires y La Pampa.

Según el Gobierno argentino, el nuevo esquema contempla inversiones completamente privadas, equivalentes a cientos de millones de dólares, junto con mejoras en infraestructura y estándares de servicio para los usuarios. La actual administración lanzó tres etapas dentro de la Red Federal de Concesiones para licitar la gestión de corredores viales estratégicos. En noviembre pasado convocó a empresas interesadas en operar más de 1.

800 kilómetros de autopistas y rutas nacionales. El plan oficial apunta a privatizar la gestión de más de 9. 000 kilómetros de carreteras en todo el país, con el objetivo de modernizar la infraestructura vial mediante capital privado y reducir el gasto público.

En septiembre de 2025, el Gobierno inició además el proceso de privatización de Corredores Viales, empresa estatal que administraba cerca de 6. 000 kilómetros de autopistas y rutas nacionales en 13 de las 24 jurisdicciones argentinas.