Bajo un escenario en que los combustibles aumentan su valor y el traslado en vehículo también se incrementa resulta primordial buscar alternativas para llegar al trabajo o a clases. En ese sentido, cobra importancia el transporte público, el cual debe satisfacer, eso sí, la necesidad de las familias. También, bajo ese mismo contexto, aparece otro factor a considerar en ese mismo panorama, la cercanía de los lugares de trabajo y centros de estudios.

Con una concentración en el centro de Concepción, vivir cerca de estos puntos resulta complejo para muchas familias, considerando, además, que los valores de arriendo se han incrementado y los espacios que se ofrecen son cada vez más reducidos. Así lo dio a conocer un artículo de Diario Concepción, publicado en su edición de este domingo, en que se muestra que la demanda ha crecido. Testimonios de arrendatarios dan cuenta del problema del alto precio y el poco espacio que se arrienda.

“Antes se encontraba algo más grande por ese precio, ahora está todo más caro”, dice Sebastián Muñoz, quien trabaja como independiente y pagar alrededor de 550 mil pesos por un departamento de 50 metros cuadrados. En Concepción, principal polo urbano del área metropolitana, de un total de 8. 488 departamentos disponibles, solo 590 se encuentran actualmente en oferta para arriendo.

El fenómeno no es exclusivo del centro penquista. Comunas como Talcahuano presentan un 92% de ocupación, mientras que San Pedro de la Paz y Hualpén alcanzan el 90%. En ese sentido, con una oferta reducida, resulta evidente que la demanda será creciente, lo que ha terminado por elevar los precios de arriendo.

Desde el punto de vista del análisis, el urbanista Sergio Baeriswyl coincide en que el centro de Concepción mantiene un atractivo histórico para residir, debido a su equipamiento, servicios, acceso a transporte y espacios como el Parque Ecuador. Así, considerando lo inicial, los elevados costos de traslado particular, con el alza de bencinas, además del alto valor de vivir en el centro penquista, la ecuación se termina complicando aún más para familias de la zona. En esa línea, es de esperar que la guerra en Medio Oriente termine pronto y, como principal efecto, baje el valor del combustible y aliviane el bolsillo de miles de chilenos.