La corresponsabilidad real, donde los hombres también toman licencias y el cuidado es compartido, no es una utopía; es una decisión cultural. En Chile hay derechos asociados al postnatal parental, pero el cambio ocurre cuando la organización permite usarlos sin culpa ni costos. El sector privado también tiene un rol clave.

Aunque hay dinámicas familiares donde las empresas no inciden, sus prácticas sí pueden moldear comportamientos. Beneficios humanos, flexibilidad y liderazgos que acompañan elevan estándares e influyen en una agenda laboral moderna. Este Día de la Madre no quiero celebrar sólo la maternidad.

Quiero celebrar a las mujeres que la viven mientras lideran equipos. Una empresa que acompaña en el duelo, da flexibilidad sin culpa y apoya una carrera sin pedir elegir no debería ser un privilegio: debería ser el estándar de una cultura laboral más humana.