La Región de Atacama vivió en las últimas horas un inusual evento meteorológico marcado por precipitaciones, tormentas eléctricas y nevadas en sectores cordilleranos. Sin embargo, el balance entregado por las autoridades es positivo: no se registraron personas fallecidas, damnificadas ni lesionadas de gravedad. La delegada presidencial regional, Sofía Cid, se trasladó a terreno para evaluar la situación, particularmente en la comuna de Chañaral.

“No tenemos registro de situaciones graves producto de este evento meteorológico”, señaló, agregando que las afectaciones han sido “puntuales”, principalmente cortes de suministro eléctrico y la interrupción de un camino en el sector de Llanta hacia Diego de Almagro. Las autoridades confirmaron además que las alertas meteorológicas fueron canceladas tras el término de las condiciones que originaron el fenómeno, aunque se mantiene el monitoreo preventivo y el llamado a informarse por canales oficiales. El director regional del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres, Roberto Muñoz, explicó en Radio Chañarcillo que el evento correspondió a una “baja segregada”, un sistema atmosférico caracterizado por su comportamiento impredecible.

“Son inestabilidades en altura, cargadas de humedad, que generan precipitaciones focalizadas y alta actividad eléctrica”, detalló. Aunque inicialmente se proyectaban lluvias moderadas, el fenómeno evolucionó con mayor intensidad eléctrica de lo esperado, especialmente durante la noche del domingo. Las precipitaciones se extendieron por toda la región, alcanzando su punto máximo en la quebrada de San Miguel con 14,3 milímetros acumulados.

Otras zonas también registraron cifras relevantes, como Diego de Almagro y sectores interiores de Copiapó. En la cordillera, en tanto, se reportaron nevadas en zonas altas como Laguna Santa Rosa y El Salvador. Uno de los aspectos destacados por las autoridades fue la respuesta del sistema de gestión de riesgos.

Se activaron los Comités para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID) a nivel comunal, provincial y regional, permitiendo una coordinación anticipada. Los servicios básicos se mantuvieron mayoritariamente operativos: Además, se adoptaron medidas preventivas como la suspensión de clases en sectores rurales y el cierre temporal del paso fronterizo San Francisco. Pese a la intensidad del evento, no se reportaron personas damnificadas.

Solo se registraron incidentes menores, entre ellos una caída accidental en Copiapó y un incendio de origen no relacionado con las tormentas. Para Muñoz, el balance refleja avances en preparación, pero también desafíos pendientes. “No estamos atendiendo emergencias, estamos gestionando el riesgo”, enfatizó, destacando que el país debe seguir fortaleciendo su capacidad de anticipación ante eventos cada vez más frecuentes e intensos.

Las autoridades advirtieron que este tipo de fenómenos, inusuales para la época, podrían volverse más comunes debido a la variabilidad climática. Según explicó Senapred, el comportamiento del océano Pacífico —clave en fenómenos como El Niño— está siendo monitoreado por la Dirección Meteorológica de Chile. Actualmente, se mantiene una fase de neutralidad, aunque no se descartan cambios hacia un escenario más lluvioso en los próximos meses.

“El clima está cambiando y con ello también los riesgos. Debemos construir comunidades más preparadas y resilientes”, concluyó Muñoz. El evento meteorológico puso a prueba la capacidad de respuesta de Atacama.

Aunque dejó daños menores, evidenció la importancia de la planificación, la coordinación institucional y la adaptación frente a un clima cada vez más impredecible.