La parlamentaria explicó que el aumento en los combustibles se trasladará directamente a los consumidores, afectando el poder adquisitivo y la calidad de vida. Además, cuestionó la decisión de modificar el MEPCO, mecanismo que —según indicó— debía utilizarse para amortiguar este tipo de escenarios. “Se pudo haber hecho uso del MEPCO mientras se tramitaban soluciones de fondo”, sostuvo, añadiendo críticas al incumplimiento de compromisos de campaña: “Vemos un sentido inverso a lo que se propuso al país”.

Respuesta desde el oficialismo En contraste, desde el oficialismo, el senador Ignacio Urrutia defendió la medida, contextualizándola en un escenario económico complejo tanto a nivel interno como internacional. El parlamentario apuntó a factores externos como el conflicto en Medio Oriente y el alza del precio del petróleo, pero también responsabilizó a la administración anterior por el actual escenario fiscal. “No quedó otra alternativa que subir la bencina; la otra opción era seguir endeudándose”, afirmó.

Urrutia reforzó su postura señalando que el país enfrenta un déficit fiscal significativo que limita la capacidad de maniobra del Gobierno. Además, expresó expectativas de mejora en el corto plazo: “Tenemos la esperanza de que el precio del petróleo vuelva a niveles normales”, lo que permitiría eventuales bajas futuras. Mientras el Ejecutivo impulsa medidas de mitigación —como subsidios al transporte, apoyo a taxis y colectivos y estabilización del precio de la parafina—, en el Maule existe coincidencia transversal en que el alza tendrá un impacto profundo en la economía regional, especialmente en sectores productivos clave y en los hogares.