El laboratorio, cuya jurisdicción abarca desde Arica hasta Copiapó, cumple un rol estratégico en el apoyo a las investigaciones criminales del norte del país, consolidándose como un pilar fundamental en la persecución penal basada en evidencia científica. La actividad reafirma el compromiso de las autoridades y de la institución policial por fortalecer la seguridad pública mediante la incorporación de tecnología de punta y el desarrollo continuo de capacidades especializadas.