“Este evento fue simbólico: pasamos de un espacio donde históricamente se dictaban sentencias a uno donde hoy se delibera el futuro de la región a través de la participación ciudadana”, agregó Aguilera. Conservación de la fachada y el “Trazo Libertador” El objetivo es seguir recuperando el edificio. Es por eso que desde el Gore Ñuble indicaron que existe un proyecto de conservación de la actual fachada, lo que permitirá “detener el deterioro y devolverle su prestancia original a este edificio emblemático”.

“Nuestra meta es avanzar hacia una recuperación integral de todo el edificio. Para ello, el estudio de títulos que lideramos es la piedra angular: una vez consolidada esa base administrativa, podremos proyectar un Plan Maestro que asegure que cada metro cuadrado de este ícono moderno esté plenamente al servicio y orgullo de la Región de Ñuble”, dijo Aguilera. Para el arquitecto Erwin Brevis, la conservación de todos estos espacios es más que solo una recuperación, es poder “preservar la atmósfera de solemnidad para la cual fueron diseñados, adaptándolos a las necesidades actuales sin borrar su identidad arquitectónica”.

“Estas salas guardan una memoria histórica incalculable para Ñuble y el país. En ellas se desarrollaron hitos judiciales que forman parte del imaginario colectivo, como el recordado juicio del “Chacal de Nahueltoro”. Al conservar estos espacios, el edificio no sólo cumple una función administrativa, sino que actúa como un contenedor de la historia social y judicial de nuestra región”, sostuvo el experto.

Es por eso que esta recuperación no es única, sino que se relaciona con un proyecto denominado el “Trazo Libertador”. “La recuperación de este edificio no es un hecho aislado, sino una pieza clave de Ñuble 250”, explicó Brevis, detallando que, bajo este marco, “el edificio de los Servicios Públicos se posiciona como un nodo fundamental del Trazo Libertador”. “Esta corresponde a un conjunto de iniciativas de escala interurbana que busca revitalizar el espacio público y la conectividad entre Chillán y Chillán Viejo.

Nuestro objetivo es que las iniciativas de Ñuble 250 potencien la identidad y el patrimonio regional. Al poner en valor este inmueble, no solo habilitamos espacios, sino que fortalecemos el sentido de pertenencia y contribuimos a proyectar a Ñuble como un mejor lugar para vivir”, cerró el arquitecto.