Una jornada llena de imaginación, risas y descubrimiento se vivió en el Museo Maggiorino Borgatello, donde estudiantes del espacio educativo Conectarte participaron en una entretenida búsqueda del tesoro que transformó el aprendizaje en una experiencia inolvidable. La actividad fue liderada por el Capitán Johnson, un carismático pirata, y Anaí, un hada del agua y del mar Caribe, quienes guiaron a los niños y niñas a través de un recorrido cargado de pistas, sorpresas y desafíos. Cada rincón del museo se convirtió en una oportunidad para aprender jugando, despertando la curiosidad y el asombro de los participantes.

La iniciativa se desarrolló en el marco de la exposición “Historia visual del Parque Marino Francisco Coloane”, impulsada por la Fundación WhaleSound, organización dedicada a la difusión del patrimonio natural y cultural con enfoque en la sostenibilidad y la identidad territorial. La muestra rescata episodios históricos de más de 300 años, cuando expediciones europeas registraron sus encuentros con pueblos originarios mediante ilustraciones que hoy permiten reconstruir parte de esa memoria. Durante la actividad, los estudiantes recorrieron el museo de manera interactiva, conectando con las vitrinas y contenidos a través del juego.

Cada pista encontrada se transformó en una puerta hacia nuevos conocimientos, integrando historia, ciencia y cultura de forma dinámica y cercana. El director ejecutivo de la fundación, Andrés Ruiz, destacó la importancia de acercar estos territorios a la comunidad: “Debido a la lejanía de estas áreas protegidas y su gran valor patrimonial, buscamos acercarlas a través de la valoración de obras presentes en esta exposición”. La experiencia también dejó huella en los propios participantes.

Tomás Almonacid, de 7 años, comentó entusiasmado: “Me gustó compartir con mis compañeros, lo que más me gustó fue el libro con dibujos que encontramos como tesoro”. Por su parte, la docente Karol Vásquez valoró que “los niños pudieron recorrer el museo con una mirada más curiosa”. En tanto, el director del museo, Christophe Pollet, resaltó la iniciativa como una innovadora forma de acercar el conocimiento a las nuevas generaciones, manifestando su interés en seguir desarrollando actividades dirigidas a la infancia.

Más allá de la entretención, la jornada dejó aprendizajes significativos, reafirmando el compromiso de generar espacios educativos donde el juego se convierta en una herramienta clave para descubrir el mundo. Porque, tal como vivieron los niños en esta aventura, aprender también puede ser un verdadero tesoro.