El Teniente Coronel Carlos Cortés calificó como preocupante el aumento de conductores bajo el efecto de estupefacientes y la persistencia de velocidades superiores a los 180 km/h. La cifra de víctimas fatales ascendió a siete personas, igualando el registro total del año anterior en el mismo periodo. Según el reporte oficial de la Prefectura de Tránsito, cuatro de los decesos correspondieron a atropellos, mientras que los tres restantes fueron consecuencia de colisiones vehiculares en diversas rutas del país.
El Teniente Coronel Carlos Cortés identificó la imprudencia como el factor común en estos siniestros. Respecto a los atropellos, la autoridad policial señaló que la causa principal radica en la exposición de peatones al riesgo por transitar o cruzar en lugares no habilitados para la configuración vial. En cuanto a las colisiones, el uniformado fue enfático: “La principal causa es por conducir no atento a las condiciones del tránsito del momento”, consignó la autoridad para explicar la falta de reacción de los automovilistas.
[Image: Carabineros conducting a traffic control operation during Easter weekend] La mayor preocupación de Carabineros de Chile reside en el comportamiento de los conductores frente a los controles preventivos. Durante el despliegue se realizaron 13. 556 exámenes de alcohol y drogas, logrando la detección de 122 personas que operaban vehículos bajo la influencia del alcohol o en estado de ebriedad.
De ese total, destaca la detención de 35 personas por el uso de sustancias asociadas a drogas, una cifra que la institución calificó como “alarmante”. “A nosotros nos preocupa la normalización del consumo de drogas y que eso haga que se originen más accidentes”, puntualizó el teniente coronel. Finalmente, el balance arrojó un total de 2.
820 infracciones, de las cuales 1. 900 se vinculan al exceso de velocidad. Los dispositivos de fiscalización detectaron casos extremos donde conductores superaron los 180 km/h en zonas donde el límite permitido es de 120 km/h.