Desde su mirada, esto tendrá un impacto “en toda la cadena de valor”, en especial para las personas y los emprendimientos. “El efecto que tiene un aumento tan grande en los precios de los combustibles es muy directo en inflación. Nosotros calculamos que va a tener del orden de 0,3 punto de inflación en marzo y un punto en abril, y también en la actividad productiva”, dijo Jiménez.
Recordando las estimaciones del Banco Central, señaló que cada 10% que sube el precio del petróleo tiene un impacto entre 0,1 y 0,3 puntos del PIB. “Si los precios se mantienen en los niveles que están, la verdad es que el escenario internacional se complejiza bastante para la actividad y las personas en Chile”, explicó. En relación a las medidas de mitigación, la dirigenta gremial planteó que “las soluciones fáciles acá no existen”, y dijo que si bien entiende que “pueden haber distintas formas de aproximarse, es imposible evadir la realidad, que es que los precios internacionales han subido, y que eso más temprano que tarde se ve reflejado en los precios internos.
No hay de otra cuando somos un país importador neto de combustible, y por lo tanto, ahora lo que hay que buscar es cómo entre todos tratemos de que el impacto sea lo más leve posible”. La reacción de los sectores En La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) plantearon que esto tendrá “efectos transversales en las personas y en la economía” y, en esa línea, añadieron que están analizando el impacto en su sector. “Estamos monitoreando su evolución para dimensionar sus impactos y evaluar posibles medidas que contribuyan a mitigar sus efectos en la actividad”, señalaron a través de una declaración.
De todas formas, dijeron que entienden que se trata de una medida compleja, con efectos sensibles para la ciudadanía. Al mismo tiempo, se hicieron eco de que los anuncios responden a los efectos de la guerra en Medio Oriente y “a la necesidad de dar sostenibilidad a las cuentas fiscales, tan afectadas en los últimos años”. La Multigremial Nacional también abordó el impacto que tendrá en las pequeñas y medianas empresas el alza de los combustibles.
El presidente del gremio, Juan Pablo Swett, señaló que “este es un golpe directo a las PYME productivas, que no tienen cómo absorber un alza de esta magnitud. A diferencia de las grandes empresas, no cuentan con contratos de cobertura ni espaldas financieras, por lo que este incremento se traspasa inmediatamente a sus costos y pone en riesgo su continuidad”. Según el dirigente, este escenario tendrá efectos en precios de bienes esenciales.
“Cuando sube el diésel 58%, sube el costo de mover alimentos, materiales y productos en todo Chile. Esto termina impactando directamente a las familias, pero parte afectando a miles de PYME que hoy quedan completamente expuestas”, afirmó. Con relación a las medidas de mitigación, Swett sostuvo que “hoy no hay medidas concretas para las MiPYME ni para el transporte de carga general”.