Esto ocurrió aun cuando en los estudios falsos la investigadora dejó pistas que indicaban que todo era un fraude. Algunas afirmaciones decían incluso “todo este artículo es inventado” y “se reclutaron cincuenta personas ficticias de entre 20 y 50 años para el grupo de exposición”. También mintió en las afiliaciones, ya que el trabajo había sido financiado por la “Fundación Profesor Sideshow Bob, por su trabajo en técnicas avanzadas de engaño” y “la Universidad de la Fraternidad del Anillo y la Tríada Galáctica”.
Y lo más sorprendente fue que los estudios también engañaron a humanos, ya que algunos investigadores los citaron. Thunström cree que esto ocurrió porque algunos citan referencias generadas por IA sin haber leído realmente los estudios originales. Lee también...
Lo dice la ciencia: 3 estudios que demuestran que la IA puede volverte tonto Martes 21 Abril, 2026 | 12:26 ¿Qué nos enseña este experimento? Jonathan R. Goodman, profesor adjunto de investigación en psiquiatría, de la Universidad de Cambridge, y Mariam Rashid, becaria postdoctoral del Isaac Newton Trust, también de Universidad de Cambridge, analizaron estos hallazgos en un artículo para The Conversation.
Allí dijeron que no es un caso aislado y que si bien la IA sigue teniendo problemas para dilucidar entre la información real o falsa, “nuestra capacidad colectiva para reconocer la desinformación también está en riesgo”. “Esto se debe a que, como sociedad, seguimos priorizando las ciencias exactas en detrimento del pensamiento crítico, disciplina que se desarrolla en las artes, las humanidades y las ciencias sociales”, reflexionaron. Goodman y Rashid no descartan que la IA sea útil, así como el internet o los medios de comunicación, “pero depende de nosotros asegurarnos de usarlas correctamente y no dejarnos manipular por ellas“.
Otros expertos se alarmaron aún más. Alex Ruani, investigador doctoral en desinformación sanitaria en el University College de Londres, dijo a Nature que “si el proceso científico en sí y los sistemas que lo respaldan son competentes, pero no detectan ni filtran fragmentos como estos, estamos perdidos“. Y añadió que “esto es una lección magistral sobre cómo funciona la desinformación”.