El grupo yihadista Boko Haram difundió un video en el que fija un ultimátum de 72 horas para el pago de un rescate cercano a los US$3,4 millones, bajo amenaza de ejecutar a 416 personas —en su mayoría mujeres y menores— secuestradas en la localidad de Ngoshe, en el estado de Borno, al noreste de Nigeria. En el registro, los milicianos, vestidos con uniformes de camuflaje, advierten que este es su “primer y último mensaje” y aseguran que, de no cumplirse sus exigencias, dispersarán a las víctimas en distintos puntos, dificultando cualquier intento de liberación. El grupo también desafía a las autoridades a intentar una operación militar, insinuando que tal acción podría poner en mayor riesgo la vida de los rehenes.

La Alianza Juvenil de Borno Sur confirmó la autenticidad del mensaje y señaló que el ultimátum fue emitido el 19 de abril como advertencia final en el marco de las negociaciones. La organización hizo un llamado a una respuesta de carácter humanitario e instó al presidente de Nigeria, Bola Tinubu, así como a líderes políticos y actores influyentes, a intervenir para lograr la liberación de los secuestrados. El secuestro masivo se remonta al 4 de marzo, cuando Boko Haram atacó una base militar en Ngoshe, causando la muerte de decenas de personas —incluidos soldados— y capturando a más de 400 civiles.

Nigeria enfrenta desde hace años la violencia de Boko Haram y de su escisión, Estado Islámico en África Occidental (ISWA), principalmente en el noreste del país. Sin embargo, en los últimos años la inseguridad se ha expandido hacia otras regiones del norte y noroeste, aumentando la preocupación por el avance de estas redes extremistas. El conflicto forma parte de un escenario más amplio de inestabilidad en el Medio Oriente y África, donde grupos armados continúan operando con impacto regional y transnacional.