Después de recorrer durante 29 días más de 1. 100 kilómetros a pie, una marcha de comunidades campesinas e indígenas de Bolivia llegó a la ciudad de La Paz para exigir al presidente de la nación suramericana, Rodrigo Paz, que frene la implementación de un paquete de normas que, según denuncian, amenazan la propiedad comunitaria de sus tierras. En concreto, los pueblos indígenas provenientes del departamento amazónico de Pando rechazan la denominada «Ley 1720«, señalando que vulnera la Constitución, promueve la concentración de la tierra y pone en riesgo la propiedad colectiva indígena.
Asimismo, se oponen a los proyectos impulsados por la Comisión de Tierra y Territorio, presidida por el senador de derecha Branko Marinkovicm quien se desempeñó como ministro de Planificación del Desarrollo y Ministro de Economía y Finanzas durante el gobierno de Jeanine Áñez. De acuerdo con las organizaciones estas normativas tienen como objetivo convertir la pequeña propiedad en mediana propiedad agrícola con la finalidad de facilitar el acceso a hipotecas y la venta de las tierras. Alertaron que el trasfondo es transformar los territorios comunitarios e indígenas en propiedad personal, en aras de impulsar la fragmentación y mercantilización de tierras ancestrales que actualmente poseen títulos de propiedad comunitaria y territorial completa.
Para este fin, se argumentaría que la venta o hipoteca de los predios le permitiría a las habitantes de estas poblaciones salir de la pobreza. Cuestionaron que estas normativas fueron aprobadas sin procesos de socialización ni consulta previa con los habitantes de las zonas fronterizas y territorios colectivos que se verían afectados con estas medidas. Ante este escenario, le exigen al Gobierno de Paz que detenga la promulgación de estas leyes que atentan contra la estructura de la propiedad agraria tradicional, así como una mesa de diálogo directa con el mandatario de derecha.
«Presidente, usted se está equivocando con el pueblo boliviano, queremos decirle una vez más, atienda nuestro pliego petitorio porque, caso contrario, usted y todos los parlamentarios tendrán que irse«, asvirtió el dirigente campesino Faifer Cuajera, en declaraciones recogidas por el medio citado. Según consignó TeleSUR, los manifestantes ingresaron en principio a La Paz por el retén de Urujara, y luego se desplazaron por el barrio de Miraflores con rumbo al centro de la capital . Los dirigentes confirmaron que recibieron una invitación por parte del Ejecutivo para iniciar un proceso de conversaciones, sin embargo, dejaron el claro que la decisión será analizada en primera instancia en un mitin junto a las bases, antes de acudir hasta el Palacio de Gobierno.
Gobierno de Rodrigo Paz enfrenta profunda crisis social y política El panorama de conflictividad, sin embargo, no se limita a la marcha indígena. La Central Obrera Boliviana (COB) mantiene un decreto de huelga indefinida, mientras que la Confederación de Campesinos iniciará el bloqueo de caminos en todo el país a partir de este martes, como medida de presión y protesta, A estas acciones y movilización se suman los bloqueos en la zona de Los Yungas y anuncios de paro por parte del sector transporte, debido a la escasez de diésel y la baja calidad de los combustibles, junto a las movilizaciones de trabajadores de la educación urbana en La Paz. Según TeleSUR, el clima de alta tensión coincide además con una crisis de seguridad gatillada a raíz del asesinato del decano del Tribunal Agroambiental en Santa Cruz, Víctor Hugo Claure, presuntamente ejecutado por mercenarios vinculados al narcotráfico.
Ante este panorama, Rodrigo Paz debió reconocer la complejidad de la situación política y social que atraviesa su gestión, que incluye demandas económicas y territoriales. Mientras tanto, los sindicatos y organizaciones indígenas que ascendieron desde los 300 hasta los 3.