Alrededor del mundo también se sopesaba una volatilidad tras el positivo cierre del miércoles. El Euro Stoxx 50 perdía 0,46%, el DAX alemán retrocedía 1,44% y el Nikkei japonés cerró con una baja de 0,73%. Para el jefe de estrategia de mercado de Ebury, Matthew Ryan, el mercado estaría atento a las persistentes incertidumbres por una frágil tregua en el Medio Oriente.
"El alto el fuego parece frágil, el estrecho de Ormuz permanece prácticamente intransitable y el tráfico marítimo se prevé que se mantenga reducido durante un tiempo debido a las elevadas primas de los seguros para petroleros y la continua amenaza de nuevos ataques", apuntó. Por su parte, los directores de investigación de Próxima Generación de Julius Baer, Norbert Rücker y Carsten Menke, escribieron en una nota de prensa que si bien el alto al fuego supone un alivio para los mercados, "viene acompañado de las habituales violaciones y contradicciones". "El conflicto sigue en su fase más álgida, lo que mantiene densa la niebla de la guerra y abundante la incertidumbre", afirmaron.
Con todo, destacaron que "el panorama general parece no haber cambiado", ya que "sigue sin haber daños significativos en la infraestructura energética, las rutas de suministro alternativas están abiertas, la reconectación del comercio energético mundial está concluyendo y existen vías para restablecer el comercio a través del estrecho de Ormuz".