Brasil y Estados Unidos firmaron un acuerdo de cooperación para combatir el tráfico internacional de armas y drogas, mediante una estrategia que combina inteligencia, tecnología y operaciones coordinadas entre ambos países. El convenio, impulsado por el Ministerio de Economía de Brasil junto a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), establece el desarrollo del Proyecto MIT (Mutual Interdiction Team), orientado a interceptar envíos ilícitos y desarticular redes del crimen organizado transnacional. La iniciativa forma parte del diálogo bilateral entre los gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump, y se inserta en una agenda más amplia de colaboración en seguridad, con énfasis en amenazas que afectan a la región y conexiones con el Medio Oriente.
El origen del proyecto se remonta a enero pasado, tras una visita técnica a la ciudad de Foz de Iguazú, en la frontera sur de Brasil. Ese encuentro permitió consolidar la coordinación operativa, especialmente en zonas críticas como la triple frontera entre Brasil, Argentina y Paraguay. Uno de los ejes clave del acuerdo es el sistema informático “Desarma”, desarrollado por la autoridad fiscal brasileña, que permite rastrear armas y materiales sensibles a nivel internacional.
Esta herramienta facilita el intercambio inmediato de información cuando se detectan cargamentos sospechosos con origen en Estados Unidos. Gracias a este sistema, se han detectado nuevas modalidades de contrabando, incluyendo piezas de fusiles ocultas en equipos de airsoft y drogas escondidas en productos de uso cotidiano, como alimentos para animales. En los últimos doce meses, el programa ha permitido incautar 1.
168 piezas y componentes de armas —equivalentes a cerca de 550 kilos—, enviados principalmente desde el estado de Florida mediante declaraciones falsas y métodos sofisticados de ocultamiento. Las autoridades destacan que la sistematización de estos datos permite identificar patrones, rutas y vínculos entre organizaciones, facilitando acciones tanto en destino como en origen para desarticular redes criminales. El acuerdo refuerza la cooperación bilateral en seguridad y busca fortalecer la capacidad de ambos países para enfrentar delitos transnacionales que impactan a América Latina y otras regiones.
En este contexto, el ministro de Economía de Brasil, Dario Durigan, viajará la próxima semana a Washington para participar en las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, donde se abordarán temas de cooperación económica y seguridad internacional.