El director del Doctorado en Educación Superior de la Universidad Diego Portales (UDP) y exministro de Estado, José Joaquín Brunner, analizó este jueves, en entrevista con Cooperativa, la agresión contra la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, en la Universidad Austral y cuestionó la efectividad de retirar beneficios estudiantiles como la gratuidad a los involucrados en hechos de violencia como medida disuasoria. "Partir la discusión por ahí me parece un error completo, porque transforma la discusión educacional, con toda la gravedad y la gravidez que tienen estos temas de violencia y de anomia y de anarquismo dentro de las instituciones, en una cuestión puramente sancionatoria, como si eso fuera a paralizar a este tipo de grupos", dijo el sociólogo a Lo Que Queda del Día. "Puede haber en algunos momentos que recurrir a ese tipo de normas, de prácticas, de dispositivo, etcétera, pero lo fundamental es discutir al interior de las instituciones sobre su propia responsabilidad", agregó quien fuera ministro secretario general de Gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle entre 1994 y 1998.

Según Brunner, "son las comunidades de estudiantes y las comunidades de profesores, que son el corazón de la universidad, los que tienen que convenir una suerte de pacto y formarse unos a otros en comportamientos que sean dignos de una universidad y de una democracia". En ese sentido, instó a evaluar la trayectoria de las leyes de seguridad en la última década, señalando que el endurecimiento de penas no ha frenado el conflicto: "Mire usted cuántos años llevamos combatiendo con distintas leyes cada vez más penales... Diez años, 15 años, y se han dictado 10, 15 normas cada vez con penas más duras y no nos detenemos ni un segundo a decir: 'oiga, bueno, hagamos una evaluación, ¿será ese el camino correcto?

'... Está claro que no es". [Lea también] Rector de la U.

Austral: "Siento mucha rabia y vergüenza" por agresión a ministra El valor de la gratuidad y el rechazo al límite de edad Sobre el sistema de gratuidad, Brunner destacó que este alivió la carga financiera de los quintiles más vulnerables, recordando que el beneficio es financiado por el esfuerzo de todos los contribuyentes. En ese sentido, consideró razonable exigir compromiso académico. "Me parece a mí que es razonable, y lo debiéramos entender todos, tener ciertas exigencias de cumplir con los estudios, de aprovechar la gratuidad (...

) es algo que tenemos que respetar", reflexionó. Sin embargo, el investigador rechazó la propuesta del Gobierno de José Antonio Kast, contemplada en el contexto del "Proyecto de Reconstrucción Nacional", de limitar la gratuidad por edad, calificándola como una medida "antitendencia histórica" que ignora la necesidad de educación continua para adultos. "Suele ser gente muy meritocrática y a esos los vamos a castigar.

Yo espero que esa norma, por ejemplo, no pase en el Parlamento", concluyó.