Las autoridades de Cabo Verde anunciaron este lunes que, para proteger la “seguridad pública nacional”, han denegado la entrada en el puerto de su capital, Praia, al crucero en el que se detectó un posible brote de hantavirus. Este llegó a las aguas de pequeño país de África occidental desde Argentina. El ministerio caboverdiano de Salud informó en un comunicado que “tras una evaluación técnica y epidemiológica, las autoridades sanitarias nacionales decidieron no autorizar el atraque del buque en el Puerto de Praia.
Esto en aplicación del principio de precaución y de conformidad con el Reglamento Sanitario Internacional, con el fin de proteger la salud pública nacional“. La Organización Mundial de la Salud (OMS) confirmó este domingo en un comunicado que al menos seis personas se vieron afectadas por el posible brote de hantavirus -tres muertos y tres enfermos-, detectado en el buque turístico MV Hondius. Este zarpó desde Argentina el pasado 20 de marzo.
Seis afectados por el eventual brote Los seis afectados por el posible brote de hantavirus incluyen a una pareja neerlandesa -fallecida- y un ciudadano británico -en cuidados intensivos en Johannesburgo. Así lo confirmaron este lunes las autoridades de Sudáfrica, país donde se encuentra también uno de los cadáveres. En un comunicado remitido a la agencia de noticias EFE este lunes, el Departamento de Salud sudafricano indicó.
“Mientras el barco navegaba frente a las costas sudafricanas, algunos de los pasajeros sufrieron graves complicaciones de salud derivadas de lo que en un principio se consideraron infecciones respiratorias agudas graves“. El primer paciente era un pasajero de 70 años “que enfermó repentinamente a bordo del barco“. La segunda fallecida era su esposa, de 69 años, que “sufrió un desmayo” en el Aeropuerto Internacional OR Tambo de Johannesburgo (norte).
Esto “mientras intentaba tomar un vuelo de conexión a su país de origen, los Países Bajos”. Murió tras ser trasladada a un centro médico cercano. En cuanto al tercer paciente, detalló el Departamento, se trata de un británico que enfermó mientras el buque viajaba desde Santa Helena a la isla de Ascensión, también británica.
Este tercer caso es el único que ha sido confirmado en laboratorio como una infección del hantavirus.