Quince años después de tomar el relevo de Steve Jobs, Tim Cook dejará la dirección ejecutiva de Apple y cederá el liderazgo a John Ternus, actual jefe de ingeniería de hardware de la compañía. El cambio se concretará el 1 de septiembre y marcará una de las transiciones más relevantes de la industria tecnológica en la última década. Aunque Cook permanecerá ligado a la firma como presidente ejecutivo, concentrado en materias estratégicas, relaciones gubernamentales y geopolítica, la fórmula busca asegurar continuidad en una empresa que hoy vale cerca de US$4 billones y mantiene una base instalada superior a 2.

500 millones de dispositivos activos. Así, a sus 50 años, Ternus representa una apuesta por la promoción interna. Lleva 25 años en Apple y ha construido su carrera lejos del protagonismo mediático, con foco en desarrollo de productos y ejecución operativa.

Dentro de la compañía se le reconoce por haber liderado renovaciones anuales del iPhone, Mac, iPad y Apple Watch, además de participar en hitos estratégicos como la transición desde procesadores Intel hacia chips diseñados por Apple, uno de los movimientos tecnológicos más relevantes de la firma en años. Ternus, además, fue un defensor del MacBook Neo, un producto que rompió con el enfoque típico de Apple, centrado en productos de alta gama. Instó a la compañía a vender un portátil más económico que pudiera atraer a una generación más joven, y su intuición dio sus frutos.

El colorido portátil de US$599, presentado el mes pasado , recibió excelentes críticas y se agotó rápidamente. Sus colegas de larga data lo describen como alguien dispuesto a tomar decisiones claras, en contraste con el enfoque más deliberativo y orientado al consenso de Cook. La despedida de Cook y su legado Cuando Cook asumió en 2011, tras la salida de Jobs por motivos de salud, existían dudas sobre si podría sostener el impulso creativo de la empresa.

Sin embargo, su gestión terminó redefiniendo a Apple desde otra lógica, la excelencia operativa, expansión global y monetización del ecosistema. Bajo su liderazgo, la capitalización bursátil de Apple se multiplicó desde unos US$350 mil millones a cerca de US$4 billones, es decir, el valor de mercado de la firma hoy equivale aproximadamente al tamaño de la economía británica, la quinta más grande del mundo. Además, el ejercicio fiscal que finalizó en septiembre de 2025 generó para Apple unos ingresos netos de US$112.

000 millones, ocho veces más que en septiembre de 2010. Este aumento del 699% en los beneficios se ha producido a pesar del estancamiento de las ventas de teléfonos inteligentes, la crisis de la COVID-19, los problemas en la cadena de suministro y las tensiones geopolíticas entre Estados Unidos y China, la principal base de fabricación de Apple. Así, los ingresos crecieron con fuerza, los servicios —como App Store, iCloud, Apple Music y Apple TV+— se transformaron en una nueva fuente estructural de negocio, y la red global de tiendas siguió expandiéndose.

También encabezó lanzamientos como Apple Watch y AirPods, productos que terminaron convertidos en categorías multimillonarias. Su gestión, eso sí, recibió críticas por la ausencia de una nueva revolución comparable al iPhone o al iPad. La gran prueba: Inteligencia artificial El principal desafío de Ternus será, precisamente, el terreno donde Apple aparece más presionada: la inteligencia artificial.

De acuerdo con el Financial Times, el nuevo CEO asumirá en un momento inusualmente tenso para Apple, enfrentando dudas sobre su posición competitiva en IA y una cadena de suministro global más frágil. El diario sostiene que la transición pondrá a prueba si un negocio construido sobre fortaleza en hardware y disciplina operativa puede adaptarse a una industria que hoy está siendo redefinida por la IA generativa. John Ternus y Tim Cook *Apple* "La pregunta es si tiene el apetito para tomar decisiones audaces, a veces incómodas, que exige definir una nueva plataforma", escribió Francisco Jeronimo, de IDC.

"Construir una plataforma de IA que desarrolladores y empresas adopten genuinamente es un desafío distinto", dijo. La compañía ha avanzado con mayor lentitud que varios rivales en el despliegue de funciones disruptivas basadas en inteligencia artificial, mientras sigue pendiente una renovación profunda de Siri. Para inversionistas, el punto central es si Ternus será capaz de extender la fórmula histórica de Apple o si deberá reinventarla.

Según el mismo Financial Times, algunos analistas estiman que el desafío ya no es solo incorporar nuevas funciones, sino construir una plataforma de IA suficientemente atractiva para desarrolladores, empresas y consumidores. Ternus iniciará su mandato con una agenda exigente. En el corto plazo deberá supervisar el próximo ciclo del iPhone, el eventual debut del primer iPhone plegable de Apple y una esperada actualización de Siri.

En paralelo, la firma trabaja en nuevas categorías ligadas al hogar inteligente, wearables avanzados y productos apoyados en visión computacional.