El primer ajuste ministerial del Presidente José Antonio Kast, realizado a tan solo 69 días de iniciar su mandato, generó un intenso debate de en "El Primer Café" de Cooperativa. La salida de la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, y de la vocera de Gobierno, Mara Sedini, fue interpretada por parlamentarios de oposición como una confirmación de las deficiencias en la gestión instalada desde marzo. El diputado y jefe de bancada del PPD, Raúl Soto, calificó el inicio de la administración como "un verdadero desastre".
Según Soto, "se prometió por parte del Presidente Kast orden y hemos visto desorden; se prometió experiencia y hemos visto inexperiencia; se prometió buena gestión y hemos visto improvisación. Este es el peor comienzo de un gobierno desde el retorno a la democracia. No habíamos visto tantos errores, tantos problemas, tantas decisiones polémicas en tan poco tiempo".
Flavia Torrealba, presidenta del Partido Regionalista Verde Social, puso el foco en el diseño de poder de la actual administración, señalando que el cambio refuerza a los asesores directos de Palacio por sobre la institucionalidad de los partidos. "Me parece que sale fortalecido el segundo piso, porque Kast no cambia el modelo con el que se instaló, no le abre más espacio a los partidos políticos tradicionales, no llegaron los viejos tercios de Chile Vamos a salvar al Gobierno", afirmó Torrealba. Desde el oficialismo, el diputado Luis Pardo (RN) bajó el perfil a la prontitud del ajuste, calificándolo como un movimiento natural ante la debilidad política de las carteras salientes.
"Muchos hemos sido críticos de ese diseño, lo cual no significa que vayamos a restarnos a apoyar el gobierno del Presidente Kast. El Presidente prefirió mantener la estructura, apostó por un ministro que le da plena confianza (Arrau) para sacar Seguridad adelante y por otro que tiene solvencia técnica (Alvarado)", explicó Pardo. Alerta por nuevo "Superministerio" La creación de un biministerio que agrupa las carteras de Obras Públicas (MOP) y Transportes y Telecomunicaciones, bajo el mando del ministro Louis de Grange.
La decisión despertó suspicacias inmediatas respecto a la fiscalización y la transparencia de la gestión. La diputada del Partido de la Gente (PDG), Zandra Parisi, manifestó su inquietud ante lo que considera una falta de contrapesos en áreas estratégicas del Estado. Parisi recordó uno de los episodios de corrupción más oscuros de la historia reciente para justificar sus dudas.
"Estas son carteras estratégicas que muchas veces interactúan, donde debe existir una mirada transparente con un contrapeso fuerte. Esto ocurrió en el gobierno del Presidente Lagos, pero seamos sinceros: ahí estuvo el caso MOP-Gate. Fue uno de los escándalos de corrupción política y administrativa más grandes de Chile", sentenció la parlamentaria.
Parisi enfatizó que el Gobierno debe entregar certezas antes que nombres: "Yo no saco nada con poner al mejor vocero que pueda existir en todo Chile si no va a poder actuar con transparencia y con una seguridad de lo que está diciendo es lo que está pasando". Rápidamente fue replicada por el diputado de Renovación Nacional Luis Pardo, quien desestimó la comparación con el escándalo de la era Lagos y defendió la eficiencia de la estructura. "No es primera vez que hay un biministro de Obras Públicas y de Transporte.
El Presidente Lagos lo tuvo. El tema MOP-Gate no tiene nada que ver con que el ministerio haya estado junto; el MOP-Gate es una plata que se le pagaba en un sobre a todos los ministros del gabinete que provenía del MOP, pero que hayan estado juntos no tiene ninguna relación", aclaró Pardo, añadiendo que la fusión es un paso hacia la modernización del Estado. La crítica de Orrego a la gestión en seguridad En Una Nueva Mañana, el gobernador metropolitano, Claudio Orrego, sostuvo que el desempeño de las autoridades salientes en áreas críticas no estuvo a la altura de las expectativas generadas durante la carrera presidencial.
"Yo creo que era un poco una profecía de una muerte anunciada. Creo que el desempeño estuvo tan por debajo de las expectativas que el propio gobierno se había cifrado en estos dos roles tan importantes. El de seguridad, lejos el más importante porque fue el principal tema de campaña del actual presidente", afirmó Orrego.
Para la autoridad regional, el problema radica en la ausencia de una estrategia clara que respalde los discursos de campaña. Al respecto, Orrego señaló que "esta fue la principal promesa de campaña. Tú no puedes llegar con tu principal promesa de campaña sin el plan que prometiste, que de hecho dijiste en campaña que existía, con un conjunto de medidas que eran un poco más de lo mismo y con una tanta dificultad para poder liderar un tema tan importante".
"A mí me sorprendió, de verdad me sorprende. Esto es como publicidad engañosa, letra chica pero en toda su máxima expresión", puntualizó.