Durante el embarazo y el postparto, los cambios hormonales pueden tener efectos visibles en el organismo, incluida la salud del cabello. En este periodo es frecuente que algunas mujeres experimenten debilitamiento capilar o episodios de caída, un proceso que puede intensificarse especialmente después del nacimiento del bebé. Aunque durante años se creyó que el aumento de estrógenos prolongaba la fase de crecimiento del cabello, hoy se sabe que este equilibrio puede alterarse por distintos factores.

El estrés físico y emocional, déficits nutricionales (como hierro, zinc o vitaminas del complejo B), alteraciones en la función tiroidea o condiciones como la anemia, frecuentes en esta etapa, pueden influir en el ciclo capilar y favorecer que el cabello se vuelva más frágil o que su caída se acelere. Manuela Salas, médico tricólogo y jefa del área de tratamientos capilares de Clínica Terré, explica que cualquier tratamiento debe evaluarse con cautela durante este periodo. “Existen suplementos nutricionales específicos para pacientes en post parto que, al corregir déficits, pueden mejorar la calidad del cabello.

Asimismo, algunos tratamientos tópicos suaves y procedimientos dermatológicos no invasivos pueden evaluarse caso a caso por especialistas, evitando cualquier producto o técnica que no esté debidamente indicado para esta etapa”. Alimentación y nutrientes clave para fortalecer el cabello Si bien prevenir completamente la caída del pelo no siempre es posible, sí existen medidas que pueden contribuir a fortalecerlo durante el postparto. Entre ellas, la alimentación cumple un rol clave para mantener una adecuada salud capilar.

“Aquí la alimentación juega un rol fundamental. Se recomienda priorizar alimentos ricos en proteínas como huevos, legumbres y pescado bien cocido; hierro, presente en carnes magras, espinaca y lentejas; zinc, que se encuentra en frutos secos y semillas; y ácidos grasos omega-3, presentes en pescados bajos en mercurio y en semillas como la chía o el lino. Las frutas y verduras ricas en antioxidantes también contribuyen a la salud del cuero cabelludo”, detalla la Dra.

Salas. Un enfoque integral durante el embarazo y el postparto Como parte del acompañamiento en esta etapa, Clínica Terré desarrolló “Embarazo vital”, un programa nutricional integral dirigido a mujeres en gestación y postparto. La iniciativa propone un enfoque personalizado orientado a promover la salud de la madre, favorecer el desarrollo del bebé y apoyar la recuperación tras el embarazo.

“Uno de los aspectos que abordamos junto a especialistas en nutrición materno-infantil es la recuperación postnatal, incluyendo apoyo para la lactancia, reposición de nutrientes perdidos y estrategias para aumentar la energía y equilibrar las hormonas, lo que incide directamente en la salud capilar”, acota la especialista. En el día a día, la especialista también recomienda optar por cuidados suaves que protejan el cabello. “Hay que optar por shampoos suaves, masajes capilares que estimulen la circulación y peinados que no tensionen el cabello.

Mantener rutinas de autocuidado y descanso también ayuda a reducir el impacto del estrés”, agrega. Además, aconseja evitar tratamientos agresivos como alisados químicos, decoloraciones o el uso excesivo de calor. Finalmente, Salas señala que este tipo de caída suele ser temporal.

“Cuidar el cabello durante el post parto es parte del cuidado integral de la mujer y de su bienestar en una etapa de profundos cambios físicos y emocionales”, concluye.