Con la participación de más de un centenar de personas, se desarrolló este pasado fin de semana en Punta Arenas la Caminata por el Buen Trato a las Personas Mayores, iniciativa impulsada por la Fundación Derechos Mayores junto a la Ilustre Municipalidad de Punta Arenas. La actividad, realizada en el marco del Día Mundial de las Buenas Acciones, reunió a familias, organizaciones sociales y comunidad en general, quienes recorrieron cerca de 3 kilómetros por la costanera de la ciudad, portando mensajes que promovían el respeto, la inclusión y la dignidad de las personas mayores. Más allá de su carácter comunitario, la caminata se proyectó como una señal frente a una problemática estructural aún vigente: el edadismo, entendido como los estereotipos, prejuicios y prácticas discriminatorias basadas en la edad.

Este fenómeno no solo impacta la percepción social del envejecimiento, sino que también limita la participación y la inclusión de las personas mayores en distintos ámbitos de la vida social. El edadismo sigue siendo una de las formas de discriminación más normalizadas en nuestra sociedad. Combatirlo implica dejar de ver a las personas mayores como sujetos pasivos y reconocerlas como actores activos, con experiencia, capacidades y un rol fundamental en la construcción de comunidad, señaló Michel Toledo Ortiz.

Desde la Fundación Derechos Mayores enfatizaron que avanzar en inclusión social requiere un cambio cultural profundo, donde la participación de las personas mayores deje de ser declarativa y se transforme en una práctica concreta en los espacios comunitarios, sociales e institucionales. En esa línea, advirtieron que el edadismo no solo se expresa en actitudes individuales, sino también en dinámicas sociales e institucionales que pueden invisibilizar o limitar el aporte de las personas mayores, afectando su bienestar, autonomía y calidad de vida. Finalmente, destacaron la necesidad de seguir generando instancias que promuevan una sociedad más inclusiva, que reconozca el envejecimiento como parte del ciclo de vida y valore a las personas mayores como protagonistas en la construcción de comunidad.