Juan Araya, presidente de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones, advirtió que la crisis por el alza del diésel ya está tensionando al sector y obligando a miles de transportistas a detener sus operaciones, en medio de un escenario donde -según afirmó- la única salida viable es el reajuste de tarifas por parte de los generadores de carga. "Lo más importante aquí es que los generadores de carga suban la tarifa de acuerdo a la subida del petróleo. No tenemos otra solución, porque no se va a bajar el valor del petróleo", expresó en entrevista con radio Universidad de Chile.

El dirigente sostuvo que el impacto ya es significativo y que afecta especialmente a los pequeños camioneros. "Ayer ya teníamos alrededor de diez mil camiones, camioneros pequeños, que no pueden trabajar, porque no tienen los recursos para comprar petróleo. Entonces eso nos tiene muy preocupados", señaló, dando cuenta de un escenario que comienza a paralizar parte de la cadena logística.

En ese contexto, Araya también apuntó a la relación con grandes empresas, incluyendo al sector estatal. "Entonces hay una empresa estatal enorme (Codelco) con un cobre a US$6 que quiere que le trabajemos gratis, porque un camión que va de Calama a Mejillones pierde más o menos como $180 mil por viaje", afirmó, advirtiendo que muchos transportistas continúan operando solo para no perder contratos. "Ayer ya teníamos alrededor de diez mil camiones, camioneros pequeños, que no pueden trabajar, porque no tienen los recursos para comprar petróleo.

Entonces eso nos tiene muy preocupados"Juan Araya, presidente de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones Movilizaciones en el norte El diagnóstico del dirigente coincidió con la creciente inquietud en regiones. En Tarapacá, gremios de transportistas confirmaron el inicio de movilizaciones en los próximos días, acusando una crisis de operatividad derivada del constante aumento en los combustibles, lo que ha elevado los costos logísticos a niveles -según sostienen- insostenibles. El petitorio del sector apunta a un congelamiento del precio de los combustibles por al menos tres meses, medida que consideran clave para estabilizar la actividad.

En la región, cerca de 800 transportistas se verían involucrados en las movilizaciones, las que ya cuentan con el respaldo de al menos siete asociaciones gremiales. Julio Zamorano, presidente de la Asociación Gremial de Alto Hospicio y vicepresidente de la Confederación Fuerza del Norte, detalló el alcance de la convocatoria y el impacto del alza. "La verdad que se vuelve insostenible si cada día va a estar subiendo...

créanme que nos impacta netamente al bolsillo del transporte", expresó a La Estrella de Iquique. Desde el puerto de Iquique, el presidente de la asociación Comando Defensa Puerto Iquique, Rafael Miranda, apuntó al citado medio la imposibilidad de traspasar los mayores costos a los clientes. "Estamos con el descontento que ocasionó todo esto por el tema de los famosos $50 que el ministro le lanzó.

Al final, acá nos dejó como el jamón del sándwich, porque no hemos podido subir los valores para poder suplir esos $580 por litro que él dio de alza", afirmó. En la misma línea, Luis Morales, presidente de la Asociación Gremial Caliche, sostuvo que el margen de operación prácticamente desapareció. "Hoy día estamos trabajando sin margen de utilidad, esperando no parar esta cadena operativa.

Pero cuando el gasto supera la ganancia, ya es muy difícil moverse. O subimos todos o morimos todos", sentenció. Críticas a Codelco y efecto en toda la cadena Araya, en tanto, profundizó en el efecto en cadena que provoca el alza del combustible en toda la economía.

"Por ejemplo, subir $580 el petróleo, eso fue realmente porque eso gatilla toda la cadena. El que vende lechuga, el que vende papa, todo eso", explicó, advirtiendo que finalmente los costos terminan traspasándose al consumidor. Asimismo, cuestionó la estrategia del Gobierno y su lectura del mercado.

"El tema es que ahí tuvieron que juntar con el ministro de Hacienda (Jorge Quiroz), los teóricos que tienen al rededor de él que no conocen la calle", afirmó, agregando que las decisiones adoptadas no han logrado contener el problema. El dirigente también alertó sobre posibles efectos en puertos y cadenas de abastecimiento, aunque descartó acciones de fuerza tradicionales. "Entonces lo que está pasando es que de repente va a haber una movilización en la cual los camioneros no van a poder descargar el barco", indicó, aclarando que más que una paralización activa, el problema será la falta de recursos para operar: "No lo podrían hacer.

Entonces el gobierno ha estado haciendo algunos esfuerzos". En paralelo, sostuvo que existen conversaciones con distintos sectores productivos, aunque sin resultados homogéneos. "Entonces se conversó con la Sofofa...

y le dijeron que aquí funcionaba el libre mercado. Entonces el que puede vivir, y el que no, no vive", expresó. Finalmente, Araya advirtió que la presión podría escalar desde los sectores más golpeados.

"Hay un sector que son los chiquititos, que abusan con ellos y los dejan, no pueden trabajar. Entonces, esa gente está dispuesta a cualquier cosa", afirmó.