Hay entrevistas que incomodan porque obligan a mirar hacia donde casi nadie quiere mirar. La conversación con Carlos Ingham va por ahí. El fundador de Red de Alimentos –organización que cumplió 15 años– pone el foco en una realidad que, a su juicio, Chile ha preferido esconder detrás de sus propias apariencias: “El hambre en Chile existe pero es invisible y buena parte del país prefiere no verla”.

En su paso por La Mesa de El Mostrador, el socio de Linzor Capital y ex CEO de JP Morgan Chile dice que nuestro país “tiene un problema gigantesco de hambre, proporcional a la población, pero no se ve”. No se trata, explica, de la postal clásica de miseria, sino de una pobreza alimentaria que ocurre dentro de los hogares. “El hambre es puertas adentro en Chile, la gran mayoría”, afirma.

Ingham también cuestiona una ilusión bien chilena: “Desde que todo el mundo tiene celular, parka y zapatillas, queremos creer que en Chile no hay pobres”. Para sostener el diagnóstico, cita cifras igual de incómodas: “Una de cada tres personas mayores en Chile tiene riesgo de desnutrición”; “dos de cada cinco personas en Chile no pueden pagar una alimentación sana”; y “700 mil personas en Chile tienen hambre severa”. Su punto es que el problema no solo existe, sino que está subestimado.

El otro eje de la conversación fue la fragilidad de la cultura de donación. “Nosotros no tenemos una cultura solidaria en Chile. Creemos que la tenemos, pero no la tenemos”, afirma.

Y remata: “La tenemos para la Teletón y para las emergencias. En el día a día, no”. La prueba, según él, es brutal: “En la mayoría de los casos, somos el único donante regular de las fundaciones que atendemos”.

Ahí aparece el principal cuello de botella para Red de Alimentos. “Nosotros necesitamos seriamente incrementar los volúmenes”, recalca Ingham. Aunque la red ya ha distribuido el equivalente a 300 millones de platos de comida, insiste en que sigue siendo una cantidad pequeña frente al tamaño de la necesidad.

Y agrega una crítica de fondo al mundo empresarial: “No podemos hablar solo de mermas; tenemos que hablar de cuál es tu aporte además de las mermas”.