Bachelet llegó a la sede del Ejecutivo panameño acompañada por los embajadores en Panamá de México, Claudia Pavlovich, y Brasil, João Mendes Pereira, representantes de los países que respaldan su aspiración a liderar la ONU. Chile retiró oficialmente su respaldo luego de que el expresidente Gabriel Boric impulsara inicialmente su nombre y el Gobierno de su sucesor, José Antonio Kast, consideró su candidatura "inviable". Bachelet, quien fue alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, compite actualmente por el cargo a la Secretaría General de la ONU con la exvicepresidenta costarricense Rebeca Grynspan y el argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica.

Para ser elegido, el candidato debe obtener el respaldo mayoritario de los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, no ser vetado por ninguno de sus integrantes permanentes y, posteriormente, recibir la aprobación de la Asamblea General.