Señor Director: Cuando no se escucha a una comuna, se debilita la salud pública Desde Peñalolén, escribo con molestia, pero también con sentido de responsabilidad pública. Nuestra comuna avanza con esfuerzo en proyectos concretos como Álvaro Casanova, que contempla cerca de 900 viviendas y un terreno destinado a un nuevo CESFAM, pensado para aliviar la sobrecarga del CESFAM Carol Urzúa. Esto no es solo infraestructura: es dignidad, es acceso, es justicia social en salud.
Sin embargo, lo que hoy preocupa no es solo la necesidad, sino la falta de escucha. El alcalde Miguel Concha Manzo ha sostenido reuniones con distintos ministros de la actual administración, abriendo caminos de diálogo institucional. Pero en el caso de la ministra de Salud, Mai Chomali, ese diálogo simplemente no ha existido.
Más aún, resulta inaceptable enterarse por redes sociales que la ministra se encuentra en nuestra comuna, en el CRS Cordillera de Peñalolén, sin generar un espacio de conversación con la autoridad comunal ni con quienes representamos a las familias. Esto no es un hecho menor. Es una señal política equivocada.
Porque cuando no se escucha a una autoridad local legítimamente elegida, no se está ignorando a una persona… se está ignorando a toda una comunidad. Los desaires institucionales no son neutros. Generan desconfianza, rompen puentes y debilitan la gestión pública, especialmente en un área tan sensible como la salud.
Como dirigente social, pero también como ciudadano, hago un llamado claro: quien no escucha a una autoridad local, no está escuchando a su gente. Y frente a eso, la respuesta de Peñalolén debe ser una sola: unidad. Unidad sin colores políticos.
Unidad sin cálculos pequeños. Unidad en defensa de nuestros vecinos. Porque los dirigentes no representamos partidos.
Representamos personas. Y cuando se nos cierra la puerta, no es a nosotros: es a miles de familias. Esperamos una rectificación clara, un cambio de actitud y una señal concreta de que la salud pública en Chile se construye escuchando a los territorios, no ignorándolos.
Porque cuando no se escucha a una comuna, se debilita la salud pública.