La Casa de la Cultura y Turismo de Coquimbo es un edificio emblemático de la ciudad, construido entre 1970 y 1972 por la Caja de Previsión de Empleados Particulares (EMPART) para albergar el denominado “Hogar del Trabajador” o “Hogar del Empleado”. Fue inaugurado en marzo de 1973 con recursos provenientes de excedentes de la institución en 1967. El proyecto arquitectónico fue diseñado por Ernesto Williams y ejecutado por la empresa Pérez y Pérez.
Su planificación contemplaba una amplia oferta de servicios para los trabajadores, incluyendo baños de vapor, gimnasio, biblioteca, galería de arte, casino, cine-teatro, auditorio y una sala de ventas de la Cooperativa de Empleados Particulares. Incluso se proyectó una decoración exterior con motivos de la cultura diaguita. Sin embargo, su destino cambió pocos años después.
En 1977 el edificio fue arrendado a la municipalidad de Coquimbo y remodelado para albergar el Casino de Juegos de la ciudad, antecedente del actual recinto de Enjoy. El subterráneo fue destinado a la ruleta, el primer piso a juegos como punto y banca, y el segundo nivel a restaurante y comedores con capacidad para 250 personas. Fue inaugurado oficialmente el 16 de septiembre de 1977.
En 1984 el casino se trasladó a su actual ubicación en Peñuelas, lo que abrió una nueva etapa para el edificio. Posteriormente, el inmueble fue destinado a usos culturales, albergando la Biblioteca Municipal Guillermo Francis Jones, espacios de exposiciones y un centro de información turística. En 2006 se sumó el Mural de los Inmigrantes, obra del artista Daniel Palominos, que se extiende por tres de los costados del edificio y se convirtió en uno de sus principales hitos artísticos.
La Casa de la Cultura funcionó hasta septiembre de 2015, cuando resultó severamente dañada tras el terremoto y tsunami que afectaron a la zona. Desde entonces permanece en estado de abandono, aunque el municipio ha impulsado proyectos para su eventual recuperación y puesta en valor como espacio patrimonial y cultural.