En el Valle del Aconcagua, y particularmente en San Felipe, aún persisten miradas tradicionales y prejuiciosas. En ese contexto, el arte continúa abriendo caminos. Desde ese lugar nace Casa Mistika House Drag, un colectivo artístico que ha logrado instalar el arte drag en el territorio, generando además un espacio de contención, aprendizaje y comunidad.
Su creador, Esteban, conocido en escena como Mistika Drag, lleva más de 20 años vinculado al mundo artístico. Su historia comienza desde temprana edad, con el interés por la danza, el escenario y la creación. A lo largo de su trayectoria ha pasado por espacios formativos en Santiago, discotecas en Valparaíso y uno de los hitos más importantes de su carrera: su paso por el Circo Timoteo, donde recorrió Chile durante cinco años, desarrollando herramientas que hoy forman la base de su trabajo.
Casa Mistika House Drag nace de manera espontánea en una presentación en la Plaza Cívica de San Felipe, cuando tres artistas -Mistika, Ángela del Rey y Emebickeydrag– fueron presentadas como un conjunto. Desde ese momento, el nombre comenzó a tomar fuerza hasta consolidarse como una propuesta artística dentro del valle. Más allá del espectáculo, este espacio tiene un significado profundo.
«Es un espacio de amor, amistad y aprendizaje, donde trabajamos como familia artística, apoyándonos mutuamente y formando nuevos talentos», señaló Esteban. Aquí no solo se presentan shows, también se construyen vínculos. Dentro de la cultura drag, el rol de la ‘madre’ es fundamental.
En este caso, Esteban asume ese rol desde la experiencia, el acompañamiento y la formación. Sus ‘hijas’ artísticas no solo aprenden técnicas de maquillaje, vestuario o coreografía, sino también disciplina, compromiso y confianza. Entre ellas destaca Emebickeydrag, una de sus principales exponentes, quien ha tenido un importante crecimiento dentro del circuito local.
Su proceso ha sido acompañado desde sus inicios hasta consolidarse como artista, reflejando el trabajo formativo que impulsa Casa Mistika. En el territorio, el colectivo ha logrado acercar el arte drag a la comunidad. Su principal escenario han sido los bingos a beneficio, espacios profundamente arraigados en la cultura local, donde han logrado conectar con públicos diversos.
«Queremos sacar a la gente de la rutina, entregar alegría y demostrar que somos personas como cualquier otra, con ganas de aportar», comentó Esteban. Si bien aún existen prejuicios, también se reconoce un cambio en la recepción del público. Hoy hay mayor respeto y apertura hacia este tipo de expresiones artísticas.
Casa Mistika House Drag también participa en eventos privados, clubes nocturnos, matrimonios y actividades comunitarias, adaptando sus espectáculos según el público, con una propuesta que combina humor, danza, interpretación y cercanía. Su motivación es formar nuevos talentos y mantener vivo el arte drag en el Valle del Aconcagua. «Queremos que este arte siga creciendo y que quienes vengan después también puedan enseñar desde el respeto y el amor», afirmó.
En un territorio donde muchas veces lo distinto cuesta, espacios como este no solo entretienen: también transforman. Para conocer más acerca del trabajo que realizan, pueden seguir sus redes sociales: Instagram @casamistikahousedrag, TikTok @mistikahousedrag y Facebook Casa Mistika House Drag. Para presentaciones comunicarse al WhatsApp +56 9 7641 7456.