En esa misma línea, sostuvo que la embarcación menor “estaba en un lugar de alto riesgo, de alto tráfico, sin informar su posición”, y que además “no daba ninguna señal de alerta detectable”. A partir de los informes técnicos, añadió que “no garantizaban la detección de la lancha Bruma”, argumentando que su tamaño y materialidad dificultaban su visibilidad tanto para radares como para vigías. Asimismo, el defensor cuestionó parte de la evidencia presentada por el ente persecutor.

“La Fiscalía puede hacer cualquier video, pero tiene que mostrarle al tribunal algún antecedente serio”. En esa línea, afirmó que “hay una posibilidad alta que no corresponda a la luz del tope de Bruma”, poniendo en duda uno de los registros clave exhibidos durante la formalización.