Amargo regreso de Universidad Católica a la Copa Libertadores. Perdió 2-1 ante Boca Juniors por la primera fecha de la fase de grupos. Le pesó enfrentar a uno de los grandes del continente.

Fue un mal partido del cuadro cruzado. Al menos por casi 80 minutos. Y ante un equipo de jerarquía, cualquier error se paga caro.

Y bien lo supo el conjunto chileno en el Claro Arena. El técnico Daniel Garnero le tuvo respeto a su rival. Quizás demasiado.

Sorprendió dejando a Matías Palavecino en la banca. Optó por el regreso de Gary Medel, quien no jugaba por lesión hace más de dos semanas. También reforzó la última línea con Eugenio Mena y le dio libertad a Cristian Cuevas.

Sus cambios no fueron acertados. Boca entró dominando. Y a los 16 minutos dio con la apertura de la cuenta.

Poco después de un fuerte entrevero con empujones incluidos, el elenco "xeneize" puso el 1-0. Error en la salida y Leandro Paredes, la figura del partido, metió un zapatazo desde fuera del área. Un golazo para el 1-0 de la visita.

Lejos de reaccionar, la UC siguió dormida. Uno que otro intento, pero el control del balón y el protagonismo siguió en manos del cuadro argentino. Garnero metió mano.

Sacó a Medel en el descanso y mandó a la cancha a Fernando Zuqui. Mejoró Católica, pero cuando mejor jugaba vino el balde de agua fría. Gran contra, nuevas dudas en defensa y Adam Bareiro colocó el 2-0 a los 64'.

Quiso reaccionar el equipo chileno. Lo hizo. A punta de empuje y con Palavecino ya en cancha, presionó y a los 82', tras un córner, encontró el descuento en los pies de Juan Ignacio Díaz.

La UC se fue con todo al ataque, pero Boca sabe de aguantar resultados. Mostró jerarquía y cerró la valiosa victoria en el Claro Arena. Católica se queda sin puntos tras su debut.

El grupo lo lideran Boca y Cruzeiro, que le ganó a Barcelona en Ecuador. Precisamente los brasileños serán el rival de los cruzados el próximo miércoles. Queda mucho camino aún en la Libertadores, pero perder, y en casa, siempre complica el panorama.