Social 16-05-2026 Centro Oftalmológico UCM advierte sobre la importancia de evaluar la salud visual en lactantes desde los 6 meses Expertos en atención infantil entregan señales de alerta clave para padres y cuidadores, enfatizando que la detección temprana evita problemas de aprendizaje y secuelas a largo plazo. Durante los primeros meses de vida el sistema visual está en pleno desarrollo, por lo que un diagnóstico oportuno es crucial para el desarrollo integral infantil. Por eso, el llamado es urgente a las familias a no postergar la revisión y chequeos de los niños hasta la etapa escolar.

A partir de los 3 a 6 meses de edad, los lactantes comienzan a mostrar conductas visuales más definidas. Es en esta etapa donde el entorno familiar juega un rol clave en la detección de anomalías que, de no ser tratadas, pueden derivar en patologías como la ambliopía (ojo vago), estrabismo o futuras dificultades de aprendizaje. “Hay que aprovechar los momentos cotidianos en casa para observar el comportamiento de los más pequeños.

Los principales signos de advertencia que deben motivar una consulta médica inmediata son desviación de uno o ambos ojos (estrabismo), falta de contacto visual o incapacidad para seguir objetos con la mirada, movimientos oculares anormales o temblores en los ojos, lagrimeo persistente, enrojecimiento o secreciones frecuentes, sensibilidad excesiva a la luz o dificultad evidente para fijar la mirada”, advirtió Julie Gajardo, experta en atención infantil del Centro Oftalmológico UCM. IMPORTANCIA DE LA CONSULTA OPORTUNA La consulta precoz es aún más urgente en aquellos lactantes que cuenten con antecedentes familiares de problemas visuales o que hayan nacido de forma prematura. Frente a esta necesidad, el Centro Oftalmológico UCM cuenta con un programa de atención especializada para lactantes desde los 6 meses de edad.

El espacio dispone de tecnología y protocolos clínicos adaptados especialmente para la primera infancia. “Como Centro tenemos la posibilidad de efectuar una evaluación integral sensorio-motora, también de la función visual (cualitativa y cuantitativa), una evaluación pediátrica optométrica según cada caso y una educación guiada para las familias de acuerdo a la etapa del desarrollo del niño”, mencionó Belén López, directora del Centro Oftalmológico UCM. Una evaluación a tiempo puede marcar una diferencia definitiva en la calidad de vida y el futuro de los niños.

Por eso, como adultos, los padres deben estar atentos a las señales y evitar un problema en sus hijos.