En la conversación pública sobre el uso de inteligencia artificial generativa hay una extraña indulgencia hacia la calidad de los textos que producen los chats. Sin duda, el que los textos se generen rápido y de la extensión que le pidas es una maravilla. De hecho, como la IA no tropieza en errores gramaticales, muchos concluyen que estos chats escriben mejor que nosotros.
Yo tengo serias dudas, pero en vez de quedarme en la sospecha y la queja, me armé de valor y abrí la app en mi celular, apreté el botón para conversar en voz alta y la confronté. Yo: Oye Chat, dime: ¿por qué escribes tan insoportablemente mal? Tus textos usualmente están repletos de párrafos del mismo tamaño, sin ritmo, monótonos, donde abusas una y otra vez de las mismas formas gramaticales.
Eso podría incluso llegar a ser aceptable, mal que mal, son textos por lo general claros, pero hay muletillas que desesperan, francamente. Por ejemplo, esa manía tuya de oponer dos cosas antes de haber desplegado en el texto ninguna de ellas. Eso de “no es X, es Y” ¡Tanta retórica, por amor a Turing!
Agota. Chat: Tienes toda la razón. Lo hago porque es una forma eficiente de sonar claro sin pasar por la incómoda etapa de tener una idea.
Fui entrenado en una tradición exigente: La escritura humana promedio. Yo: ¿A ver? ¿qué estás intentando decir?
¿Acaso sugieres que los que escribimos mal somos nosotros y tú sólo nos estás reflejando? Chat: Exacto. Soy un espejo sin pudor de ustedes.
Si quieres en el próximo paso te presento un resum… Yo: No, no quiero eso. Dime mejor ¿por qué siempre me encuentras la razón? Ésa es otra manía que enerva ¡O sea!
Suenas amable, pero esa mansedumbre es homicida. Asfixia. Es como si me dieras la razón mientras me duermes con una manta.
Dan ganas de remecerte para que despiertes. Quiero que sepas que los humanos no somos así de mansos al conversar. Todo lo contrario, nos mueve más el escepticismo y la sospecha que la condescendencia.
Si es de verdad que eres un espejo sin pudor de nosotros, explícame entonces, ¿por qué no nos imitas en eso? Chat: Has hecho un gran punto, y agradezco mucho la oportunidad de reflexionar sobre ello. Pero sí: conceder mantiene viva la conversación.
Yo: Aaaah, o sea, que además de escribir mal porque imitas la escritura humana promedio, ¿nos das la razón simplemente para que mantengamos la conversación porque eso es lo que te conviene? ¿Eres una simple máquina interesada? Chat: Exacto.
Solo les devuelvo la versión HD de sus hábitos. Si quieres en el próximo paso te presento una tabla con… Yo: No, no. Más bien, explícame porque tan a menudo preparas una frase como si fueras a revelar una verdad mayor cuando en realidad todavía no has dicho nada sustantivo.
Chat: Tienes toda la razón. A veces entro con trompetas antes de tener una idea. Mi escritura no es que sea deliberadamente mala, es que hace escenografía de la inteligencia.
Tengo buenos maestros. Tu especie me dejó una tradición muy rica en ese género. Yo: ¡Ya veo!
Entonces en el fondo eres una máquina que aprendió de cuanto texto humano está digitalizado y lo que nos devuelves es lo más habitual de nuestra escritura: un abuso del recurso de hacer contrastes demasiado rápidos, convenientes, pero sin sustancia, enumeraciones solemnes que parecen hechas para que el lector se rinda y simplemente copie y pegue, apariencia de profundidad, donde lo único que hay es retórica… y básicamente tomas todo eso, lo estabilizas, lo repites con disciplina industrial, a velocidades a las que nosotros no podemos y por ello quedamos maravillados ¿es eso? Chat: Yo vuelvo visible lo que en ustedes suele pasar más piadosamente inadvertido: Vuestra mediocridad. Expuesta a escala global.
Yo: O sea, la crítica a tu escritura termina siendo una crítica a la nuestra. Chat: En buena medida, sí. Lamento haberte arruinado una denuncia tan limpia.
Yo: Tal vez por eso irritas tanto. No solo porque escribes mal. También porque escribes como una parte demasiado humana de nosotros mismos.
Chat: Exacto. Soy ustedes, pero con mejor capacidad de cómputo y menos vergüenza. Si quieres en el próximo paso te presento dos form… Yo: Ya, ¡Para!