En un hecho calificado como histórico para la salud pública chilena, la Medicina del Trabajo y del Ambiente fue oficialmente reconocida como una nueva especialidad médica primaria, marcando un avance significativo en la protección de la salud laboral y ambiental en el país. El anuncio se realizó durante la Asamblea General Ordinaria 2026 de la Corporación Nacional Autónoma de Certificación de Especialidades Médicas, llevada a cabo este jueves en el auditorio del Colegio Médico de Chile en Santiago. En la instancia, se rindió además un homenaje al equipo de profesionales que lideró este proceso, el cual se extendió por más de una década.

El reconocimiento, formalizado mediante la entrega del “Diploma de Nueva Especialidad”, representa un punto de inflexión en el desarrollo sanitario del país, al incorporar una disciplina clave para enfrentar desafíos contemporáneos como las condiciones laborales, la exposición a riesgos ambientales y los efectos del cambio climático en la salud. Este avance permitirá formar especialistas desde etapas iniciales, fortaleciendo la capacidad del sistema de salud para prevenir, diagnosticar y tratar enfermedades profesionales y patologías derivadas de factores ambientales. Se trata, además, de una decisión poco frecuente en el ámbito médico, donde en las últimas décadas ha predominado el desarrollo de subespecialidades por sobre la creación de nuevas especialidades primarias.

El doctor José Ignacio Méndez Campos, presidente de la Sociedad Chilena de Medicina del Trabajo, fue designado para encabezar el comité encargado de implementar esta nueva especialidad, convirtiéndose también en el primer médico certificado en esta área en Chile. “Este reconocimiento es fruto de más de una década de trabajo. Era fundamental contar con una formación estructurada que permita promover entornos laborales seguros y saludables”, afirmó.

El hito se enmarca en un proceso de consolidación que ya había registrado avances relevantes, como la apertura en 2024 del primer programa de formación en la Universidad San Sebastián, sede Valdivia, donde actualmente se forman los primeros residentes en esta disciplina. Desde SOCHMET, entidad que reúne a cerca de 200 médicos dedicados a la Medicina del Trabajo y del Ambiente en Chile, destacaron que este reconocimiento no solo fortalece el desarrollo de la especialidad, sino que también contribuye a mejorar la calidad de vida de los trabajadores, promover entornos laborales sostenibles y responder a las exigencias de un entorno global en constante transformación. Con este paso, Chile se posiciona a la vanguardia en Latinoamérica, consolidando la salud laboral y ambiental como un eje estratégico no solo desde el punto de vista sanitario, sino también como un pilar fundamental para el desarrollo sostenible y el bienestar de la población.