Esto plantea un desafío urgente. No se trata de demonizar la tecnología, sino de aprender a usarla mejor. El bienestar no depende solo de lo que tenemos, sino de cómo nos relacionamos, incluso en entornos digitales.
El mensaje del informe es claro: los países más felices no son necesariamente los más ricos, sino aquellos que logran construir confianza, comunidad y sentido compartido. Chile tiene el desafío de recuperar esos pilares. Porque al final, la felicidad no es solo un indicador, es una forma de vivir y de crecer juntos.
Francisco Díaz Pincheira Psicólogo Organizacional. Dr© Políticas Públicas y Bienestar Social, Académico Universidad de Concepción Campus Los Ángeles.