Aunque el presidente de China, Xi Jinping, le indicó al mandatario estadounidense, Donald Trump, que está abierto a la cooperación, le dejó en claro que Taiwán continúa siendo una línea roja que puede desencadenar un conflicto entre ambos países. Durante una cumbre de alto nivel, celebrada en Beijng, Xi planteó que si se maneja adecuadamente, la relación bilateral gozará de estabilidad general. De lo contrario, advirtió que tendrán enfrentamientos, por lo que instó al magnate republicano a extremar la precaución en el manejo de la cuestión de Taiwán.

Según el líder del gigante asiático, ambos gobiernos tienen como denominador común, el interés en «salvaguardar la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán». No obstante, le rayó la cancha al inquilino de la Casa Blanca, afirmando que la «independencia de Taiwan» y la paz en el estrecho son tan incompatibles como el fuego y el agua, justo cuando la tensión sobre la isla se ha incrementado luego de la aprobación por parte de Washington de un paquete de armas valorado en 11. 000 millones de dólares para Taipéi y las maniobras militares realizadas por China alrededor del estrecho.

En concreto, Xi señaló que el apoyo estadounidense a Taiwán, incluida la venta de armas, podría representar punto delicado en las relaciones. Xi insta a Trump a «construir una relación de estabilidad estratégica» En el marco del encuentro, el mandatario insistió en un mensaje que China lleva años trasladando a Estados Unidos: la competencia estratégica no debe transformarse en una confrontación abierta. «¿Podrán China y Estados Unidos superar la trampa de Tucídides y crear un nuevo paradigma en las relaciones entre grandes países?

¿Podremos afrontar juntos los retos globales y aportar una mayor estabilidad al mundo? ¿Podremos construir juntos un futuro prometedor para nuestras relaciones bilaterales en beneficio del bienestar de ambos pueblos y del futuro de la humanidad? », preguntó el líder chino.

En declaraciones recogidas por la agencia Xinhua, destacó que acordó con Trump una «nueva visión para construir una relación de estabilidad estratégica» entre China y Estados Unidos. «Espero trabajar junto con usted para marcar el rumbo y conducir el gran barco de las relaciones China-Estados Unidos, a fin de hacer de 2026 un año histórico y emblemático que abra un nuevo capítulo en los vínculos bilaterales», afirmó Xi. A su juicio, la tarea de construir una relación de estabilidad entre ambas naciones, no debe ser considerada un simple eslogan, sino que debe orientarse a una acción concreta con miras hacia un mismo objetivo.

Tras el encuentro afirmó que los vínculos económicos entre China y Estados Unidos son, por naturaleza, mutuamente beneficiosos y de ganancia compartida. «Donde existan desacuerdos y fricciones, la consulta en pie de igualdad es la única opción correcta«, aseveró. Resaltó que los equipos económicos y comerciales de los dos países obtuvieron «resultados generalmente equilibrados y positivos» en el marco de una ronda de conversaciones comerciales bilaterales celebrada el miércoles.

«Esta es una buena noticia para los pueblos de los dos países y para el mundo», enfatizó Xi.