Todo un desafío fue la construcción del guión, sobre todo porque era en otro idioma. “Hemos trabajado en muchas personas porque antes de su llegada, el guión había sido escrito en una primera versión. Luego yo empecé de nuevo con el novela y tomé la versión de la escritura y la adapté a lo que yo pensaba que era mejor hacer.
Era también largo y no teníamos los ingresos y los días de trabajo para poder hacerlo tan largo, así que retiramos todas las cosas que nos parecieron innecesarias”, relata el director. “Al final me di cuenta de que lo principal era exactamente lo que sucedía en este microcosmo, donde estos siete personajes femeninos tenían que estar juntos, tenían que pasar un año de su vida. Todo el resto, la guerra, la dictadura, etcétera, tenían que quedarse afuera, aunque la violencia tenía que sentirse dentro del microcosmos”.
En cuanto al casting, Soldini fue varias veces a Berlín para conseguir a los intérpretes. “Ha sido muy interesante porque he estado muy impresionado por la preparación de los actores alemanes. El casting ha sido largo, he ido a Berlín seis o siete veces, viendo centenares de actores y sobre todo actrices”, explica.
“Hemos elegido los personajes uno a uno, tratando de dar características, y para mí es muy importante poder entender con qué actores puedo trabajar bien, porque entre director y actor es una cuestión de encuentro, es un encuentro en el que hay que entender si se puede jugar bien juntos”. “He sido muy afortunado con este grupo de mujeres, a las que he pedido que vinieran dos semanas antes de las grabaciones para hacer las pruebas. Ha sido maravilloso, porque han sido muy serios y profesionales, y por otro lado muy amables con estos personajes, y eso ha sido muy importante.
Y han sido muy importantes estas dos semanas de pruebas, porque hemos decidido cómo deberían ser todas las escenas de grupo que tenían entre ellos”. A la hora de filmar, el cineasta tuvo a mano un guion escrito en italiano y en alemán, así que sabía lo que estaban diciendo. Además Soldini contó con una continuista que, si bien o era alemana, conoce bien ese idioma.
“Y luego también había un casi traductor en el set. Así que si había problemas en inglés, porque comunicábamos en inglés, si no tenía suficiente inglés, había alguien que me podía ayudar”. Finalmente, la filmación se realizó en un 80% en Italia y el resto en Bélgica.
“Bélgica tiene un paisaje muy similar a Polonia, donde estaba la Guarida del Lobo. Y en Italia, en la frontera con Austria, rodaron todas las escenas de los cuarteles, en un regimiento abandonado desde hace 20 años, dentro del cual hicieron el set y reconstruyeron el cuartel”. Paralelismos Por otro lado, para Soldini, “desafortunadamente”, a pesar de transcurrir hace setenta años, en la cinta “hay paralelismos” con la época actual.
“Es como si el film reflejara un poco la realidad actual y nos hiciera reflexionar sobre lo que estamos viviendo. Desafortunadamente, la realidad se acercó a la ficción. Desde que comencé a escribir el film, cuando el film salió, la realidad se movió en el sentido contrario a lo que esperaba”, comenta Soldini.
“Me di cuenta de que para muchas personas es un film que puede hablar también de lo que estamos viviendo”, ahonda, y ejemplifica con el discurso radial del dictador Adolfo Hitler tras el fallido atentado de 1944, y que está incluido en el film: “tiene muchas similitudes con lo que dijo (el entonces candidato presidencial Donald) Trump después del atentado que subió cuando le golpearon la oreja” en 2024, “cuando ha hablado de la providencia que quiere que él continúe en su obra”. ¿Cuál sería el mensaje de la película si es que hay un mensaje? “Nunca respondo a esta pregunta.
El mensaje de un film… Espero siempre que sea demasiado complejo para ser compuesto en una frase. Creo que hay muchos temas que el film toca, pero seguramente tiene que ver con lo que es la violencia y la guerra en general, que nos obligan a ser y nos obligan a sufrir. Lo que es la violencia y la guerra nos forzan a ser, en qué nos transforman”, ensaya a modo de respuesta.
Es, “por una vez, una película de guerra donde no se ven los soldados que hacen la guerra, sino a las mujeres que la sufren”.