Señor Director: La discusión sobre la modificación de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC), hoy en consulta pública, abre una oportunidad para enfrentar desafíos urgentes como el acceso a la vivienda y la reconstrucción tras catástrofes. Sin embargo, medidas como el aumento de densidad, la flexibilización de exigencias o la agilización de proyectos deben evaluarse no solo por su impacto en costos o plazos, sino también por sus efectos en la calidad urbana. Una mayor densidad, bien planificada, puede contribuir a ciudades más integradas y sostenibles, pero sin una mirada integral -que incorpore espacio público, equipamiento y movilidad-, puede traducirse en entornos más saturados y con menor calidad de vida, especialmente en zonas ya tensionadas por déficit de espacio público.
Por ello, el desafío no es solo construir más rápido, sino construir mejor para las personas.